jueves, 22 de mayo de 2008

La fama mediática del escritor Guo Jingming


ES EL AUTOR MÁS FAMOSO DE CHINA

Guo Jingmin no solo se ha convertido en un escritor a tiempo completo (que ya es bastante); sino que a los 24 años es un escritor famoso e idolatrado, principalmente, por los jóvenes en China y demás países asiáticos. Ha vendido más de un millón de ejemplares de sus cuatro novelas y el año pasado fue el escritor chino que más dinero ganó: un millón y medio de dólares (apenas).
Guo Jingming se traviste, es mediático, escándaloso y, con todo ese histrionismo, desafia a un régimen groseramente pacato y represivo.
Conocido como el hermano mayor Guo, resulta ser más conocido y exitoso que Gao Xingjian, quien ganó el Premio Nobel en 2000, o que Jiang Rong, el autor de la popular novela Wolf Totem (El tótem lobo), que acaba de publicarse con aceptable éxito en los Estados Unidos.
Este extravagante escritor ha desafiado todo lo que el régimen chino ha marcado como correcto. Con una verdadera obsesión por su imagen, utiliza su blog para colgar, entre otras excentricidades, sus fotografías semidesnudo, en la ducha, vestido con camisas estilo Luis XVI o envuelto en accesorios de lujosas tiendas. Miles de adolescentes desbordan las sesiones de firmas. Algunos suben declaraciones de amor a su blog como "Little Four, te voy a querer siempre". Ahora bien, no es que todos lo adoren, aunque se diría que todos lo conocen. El otoño pasado se le votó como el personaje famoso más odiado de China por tercer año consecutivo.
Se afirma que las novelas de Guo se concentran en la mente torturada de sus personajes adolescentes, quienes cultivan su melancolía pasando horas sentados bajo los árboles, o tratando de olvidar su realidad mediante el alcohol, las peleas y el karaoke. Guo declara: "Mi principal objetivo es contar bien la historia y que todos la disfruten". Sin embargo, el autor precisa que eso no equivale a decir que se dedica por completo a la evasión. A pesar del melodrama y la abundancia de marcas, el espacio urbano contemporáneo de dichas novelas está mucho más cerca de la realidad de sus lectores que el ámbito rural de los clásicos modernos chinos.
Probablemente, agrego yo ahora, parte de la connotación de Guo se deba a la fuerte intolerancia y represión que impera en ese país. La fama de Guo y otros escritores de su generación probablemene siga aumentando en la medida que el régimen chino persista en esa envejecida y cerrada actitud hacia la expresión política y cultural. Esto sin desmerecer la segura calidad de sus novelas.
De otro lado, que no nos sorprenda que surjan por aquí algunos émulos de Guo.Es decir, escritores que, en la búsqueda de la consagración y reconocimiento mediático, nos invadan con ingenuas extravagancias.

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