martes, 18 de enero de 2011

"Caballos de medianoche", versión definitiva

Desde hace algún tiempo, este Escribidor viene dándose el grato trabajo de colgar al menos un cuento por cada escritor peruano contemporáneo. Tarea aún incompleta con la que todavía estoy comprometido. Tarea en la que, a veces, he incurrido en fallas de transcripción como es el caso del excelente cuento "Caballos de medianoche" de Guillermo Niño de Guzmán. No obstante, el buen corazón y la gran amabilidad de Guillermo me ha permitido no solo enmendar los errores sino conseguir la versión definitiva de dicho cuento.
Les transcribo un fragmento en esta Zona y los invito a leer o releer este cuento maestro en la página correspondiente denominada Cuentos Peruanos Contemporáneos.

- No me gusta el agua - dijo ella, y dibujó un mohín con los labios -. No me gusta nada.

-¿Cómo que no te gusta? -repuso él, mientras la sostenía al borde de la tina-. A las niñas buenas les gusta el agua y se ba­ñan todos los días.
-Yo no soy una niña buena.
-¿Conque no eres una niña buena? Entonces, ¿se pue­de saber qué clase de niña eres? Porque si no eres una niña buena tienes que ser una niña mala...
-Ah, no -elevó la voz-, eso sí que no. Yo no soy una niña mala. Yo no...
-Bueno -la interrumpió él-, si no eres una niña mala te vas a meter al agua ahora mismo. Y sin protestar.
-Está fría. No quiero.
-Caramba, no está fría. Ven, dame la mano.
Ella dudó un instante antes de tendérsela. Él tomó aquella mano pequeña y blanda como si se tratara de un pez vivo y la sumergió en el agua. Ella dio un ligero respingo e intentó sacarla, pero él no se lo permitió.

-¿Ves? No está fría.
Ella se entretuvo batiendo el agua y pronto deslizó la otra mano.
-Señorita -dijo él-, no hemos venido aquí para un baño de manos. Así que usted va a entrar al agua de una vez, le guste o no le guste.
Ella lo miró y frunció los labios.

Haga click aquí para continuar con el cuento en el blog "Cuentos Peruanos Contemporáneos"

Imagen tomada de la siguiente dirección Zazzle,es

2 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

No habìa leìdo a este autor.

Interesante.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

yo si ya lo habia leido y por cierto es un cuento maravilloso. gracias por publicarlo