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domingo, 10 de enero de 2010

Cartelera teatral 2010

El año 2009 fue un año muy bueno para el teatro peruano. No solo por el dinamismo de las diferentes salas de teatro: Plaza ISIL, la sala Mario Vargas Llosa en la Biblioteca Nacional, el Británico, la Alianza Francesa, el CCPUCP en San Isidro, el Peruano Japonés, Centro Cultural El Olivar en San Isidro, incluso, el Auditorio del colegio San Agustín; sino por una serie de obras de gran nivel. En mi memoria, aun destacan La brujas de Salem, Esta obra es un desastre (Noises off), La Chunga, por nombrar algunas; sin embargo, sé por buenos amigos y amantes del teatro que Volpone, Don Juan, regresa de la guerra, Cabaret, Una mosca en la oreja, Respira, Copenhague, etc., fueron grandes propuestas. Para este año 2010 hay tres obras que me entusiasman de solo mencionarlas. Estoy hablando de Cyrano de Bergerac de Rostand, Madre coraje y sus hijos de Brecht y Medea de Eurípides. Además, están obras de gran interés como Los 39 escalones, adaptación de una película de Hitchcock, y Agosto de Tracy Letts. Les dejo la cartelera de las principales salas de teatro para que vayan haciendo agenda.


En la PLAZA ISIL

Febrero: Cocina y zona de servicio de Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri, dirige Marisol Palacios

Abril: Agosto de Tracy Letts, dirige Juan Carlos Fisher

Julio: La puerta del cielo de Alfonso Santisteban, dirige el mismo autor

Septiembre: Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand, dirige Chela de Ferrari }


En el teatro MARIO VARGAS LLOSA

Marzo: El señor de las moscas de William Golding, dirige Paco Solís

Abril: Extras de Sabina Berman, dirige Alberto Ísola

Julio: El celular de un hombre muerto de Sarah Ruhl, dirige David Carrillo

Octubre: Los 39 escalones adaptación de Patrick Barlow, dirige David Carrillo


En el BRITÁNICO

Julio: La reina de la belleza de Leenane de Martin McDonagh, dirige Ricardo Morán

Octubre: Madre coraje y sus hijos de Brecht, dirige Alberto Ísola


En el CCPUCP

Marzo: Días contados de Óscar Martínez, dirige Marco Muhletaler

Mayo: El chico de la última fila de Juan Mayorga, dirige Sergio Llusera

Septiembre: Medea de Eurípides, dirige Gisella Cárdenas


En la ALIANZA FRANCESA

Marzo: Estaba en casa y esperaba que llegara la lluvia de Jean-Luc Lagarce, dirige Gustavo López

Mayo: Comer y La sombra, espectáculos de teatro danza dirigidos Mario ballón y Guillermo Castrillón

Julio: La mujer sin memoria de César de María

Agosto: Un día en la vida de Adriana Lima de Vanessa Vizcarra

Noviembre: La mujer de arena adaptación de la novela de Kobo Abe por Giovanna Pollarolo y Marisol Palacios

En el CENTRO CULTURAL EL OLIVAR

Marzo: Las tremendas aventuras de la capitana Gazpacho de Gerardo Mancebo, dirige Alberto Ísola

Mayo: La cantante calva de Eugene Ionesco, dirige Diego López

Julio: Los condenados de Wolly Allen, adaptación y dirección de Mateo Chiarella


Fotografía del teatro Segura de Deborah Valenca (junio, 2009) en Revista Cosas.

martes, 24 de febrero de 2009

Lo último de Daniel Alarcón y Alberto Fuguet

por Daniel Alarcón

Cuando salí del conservatorio, trabajé durante dos meses con un grupo de teatro llamado Diciembre. Se trataba de una compañía bien establecida que se había fundado en los agitados años de la guerra, durante los cuales se hicieron célebres tanto por sus descaradas incursiones en la zona de conflicto para llevar el teatro al pueblo como por los maratonianos espectáculos diarios que representaban en la ciudad: revisiones pop de García Lorca o lecturas estentóreas de culebrones brasileños, siempre con una sesgo político, a veces sutil, a menudo obvio. Cualquier cosa para mantener a la gente despierta y risueña durante lo que de otra manera serían las oscuras y solitarias horas del toque de queda. Esos espectáculos fueron una leyenda entre los estudiantes de teatro de mi generación y muchos de mis compañeros de clase afirmaban haber acudido a alguna de las representaciones siendo niños. Contaban que sus padres los habían llevado, que habían sido testigos de inefables actos de depravación, una impía amalgama de recital e insurrección, sexo y barbarie; que, aún años después, ese recuerdo les perturbaba, les hería o incluso les inspiraba. Todos mentían. De hecho, estudiábamos para mentir. Han pasado nueve años desde que me gradué y supongo que hoy los estudiantes del conservatorio hablan de otras cosas. Son además demasiado jóvenes para recordar lo rutinario que era el miedo durante la guerra. Quizá les cueste imaginar un tiempo en que el teatro se improvisaba en respuesta a titulares pavorosos, un tiempo en que apenas hacía falta interpretar para declamar un renglón de diálogo con terror escalofriante. Pero entonces llegaron los narcóticos efectos de la paz y ciertamente nadie deseaba volver atrás.

Para continuar leyendo el cuento de Daniel Alarcón hacer clic aquí.




por Alberto Fuguet

Creo que no cumpliré mi rito.

Creo que ya no lo cumplí.
Definitivamente.
Perdoname Señor pues he pecado. O, al menos, no hice lo que pensé hacer: ordenar mi biblioteca. Que es como ordenar mi departamento, porque mi biblioteca no es inmensa pero sí traspasa habitaciones. La parte principal está en el living y el living está fusionado con la cocina. Es lo mismo, una sola cosa. Libros y ollas, y sales y aceites, más libros y sofás.

Este es mi rito: el rito que no he cumplido. Está asociado con editar (sacar/terminar) un libro nuevo. ¿Editar? ¿Esa es la palabra? No, terminar. Finalizar. Acabar. ¿Tener? Tener, sí. Tener libro nuevo. Eso.

El rito es este: cada vez que tengo un libro nuevo (es decir, cada vez que me llega un libro mío, a mi casa, desde la editorial) ordeno mi biblioteca (es decir, mi casa) para que vuelva a ese cierto equilibro decencia que tuvo antes que me enfrentara a escribir "el libro nuevo".
Escribir es una tarea titánica, una fusión de ansiedad y disciplina, y mientras estoy "perdido" en el nuevo libro (o, desde un tiempo a esta parte, en una nueva película), dejo todo estar.
No ordeno.

Siento que necesito dejar lo externo de lado.
Parece pose pero juro que no lo es.
Acumulo y acumulo libros que me llegan o me envían, robos de la editorial, y libros que compro, sobre todo en viajes (me da pudor ir a las librerías locales por miedo a creer que un librero crea que ingreso a ellas a ver como están los míos). A veces, cuando me dan ataques consumistas, encargo libros vía Amazon. Entonces aparecen en mi casilla unas cajas preciosas con más libros de los que puedo leer. ¿Por qué no encargo uno o dos en vez de ocho o diez? Quizás porque me autoengaño y decido que es mejor encargar de tan lejos varios, para así ahorrar en el correo-transporte-aduana. No tengo claro por qué hago esto. Amazon me gusta mucho. Es un vicio. En todo caso, quizás me atrae la idea de que los libros se transformen en algo así como cadáveres después de una batalla. Que los libros nuevos que he ido adquiriendo durante este proceso de escritura o filmación se acumulen de manera arbitraria y terminen como los restos que quedan después de que pase, por ejemplo, un huracán.
Mi departamento tiene algo post Katrina.
Me siento en Nueva Orleans.

Para continuar leyendo el cuento de Alberto Fuguet hacer clic aquí.

sábado, 14 de febrero de 2009

Psicología del amor

Pues sí, hoy es el día de amor y la amistad, aunque sobre esto último debe ser una ampliación dictada por el mercado, digamos que saber algo sobre qué elementos de la psicología se vinculan con el amor es un buen ejercicio por estos días. Por tal motivo, recomendamos la lectura de este libro editado por Peisa ya hace unos años. El autor, el especialista en temas dantianos (Danta Alighieri) Leopoldo Chiappo, escribió este maravilloso libro que combina una prosa sencilla con una inteligencia iluminadora. ¡Feliz día a los enamorados lectores!

Sinopsis

Para descubrir la sustancia recóndita del amor y hacer de él el fundamento de la vida, Leopoldo Chiappo nos lleva de la mano por las rutas de la historia y la literatura a contemplar a aquellos grandes amadores que se consumieron en tan alto fuego: Romeo y Julieta, por ejemplo. Con pasión y sabiduría, amplitud de criterio y sensibilidad, este ameno ensayo, pleno de sugestiones, nos propone una psicología del amor en la que lo material y lo espiritual no se excluyen, sino que mutuamente se potencian.

viernes, 13 de febrero de 2009

La teta asustada gana en Berlín

Esta es una gran noticia. La copio íntegra de El Comercio porque es un reconocimiento importante para el cine peruano. Claudia Llosa logra un reconocimiento importante en Alemania. La película peruana La teta asustada obtuvo el premio de la crítica del Festival de Cine de Berlín . Su directora, Claudia Llosa , dio a conocer la información desde la ciudad alemana; la emoción era evidente.
“Estoy demasiado emocionada, no puedo ni siquiera articular muy bien las palabras”, fue lo primero que dijo. “Para mí esto es una maravillosa locura, es como un sueño, tengo miedo de despertarme y que solo haya sido eso, no me lo puedo creer, estamos acá con Magaly Solier , protagonista del filme) con (María del) Pilar (actriz secundaria) y con la gente maravillosa que ha trabajado a mi lado y no podemos creerlo”, agregó Llosa sobre el reconocimiento a la segunda producción de su joven carrera.
Hoy viernes al mediodía (hora peruana) directora y actrices asistirán a la gala que los críticos de cine y la prensa del festival realizan para recibir el merecido reconocimiento a un trabajo de calidad. Esta es la primera pelícual peruana que compite en una versión de la Berlinale.
El premio de la crítica es dado por la Fipresci, siglas de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica, por lo que también es conocido por ese nombre. Los ganadores son definidos por los críticos de cine que acuden al festival y, si bien no es el máximo reconocimiento en la Berlinale (es el Oso de Oro), es el mayor respaldo que puede recibir una película participante previo a la entrega del mismo, que será mañana.
“La teta asustada” ha causado revuelo y buena impresión desde el inicio de esta versión del Festival del Berlín. Y su directora también: es la más joven con una película en competencia en toda la historia del festival. La actriz protagonista no se quedó atrás, más aun luego de que al final de la primera proyección hizo su agradecimiento a los asistentes en Quechua y cantó ante el asombro de los asistentes.


viernes, 6 de febrero de 2009

La teta asustada



Claudia Llosa nos sorprendió gratamente cuando estreno Madeinusa, película que por su temática no tiene precedentes en el cine peruano; sin embargo, con La teta asustada se aborda una vez más el tema del terrorismo desde las historias paralelas o los mitos que tal violencia generó. La propuesta visual como el pulso para narrar una historia ya son de una firmeza propia de una cineasta talentosa que pretende forjarse un nombre y darnos un cine propio que no cae en el cliché o el facilismo de películas irreverentes copia del cine norteamericano. En palabras de la directora, la película trata sobre...  

“La teta asustada no es una creencia, es una enfermedad, una antigua enfermedad. Se contagia a través de la leche materna de las mujeres que fueron violadas durante la gestación y la lactancia. Sus hijos se infectarán de manera irremediable de ese silencioso terror. Fausta (Magaly Solier) lo tiene. Ella sufre de un miedo atávico que la invade por completo. Y más, guarda un secreto que no quiere ni puede revelar. Pero debe cumplir una promesa: llevar a su madre a su pueblo natal. Y para hacerlo debe encontrar la salida del laberinto que está dentro y fuera de ella”

Fecha de estreno: Viernes, 13 de febrero de 2009

jueves, 5 de febrero de 2009

Crómpale al Perú (lee peruano)

César Hildebrandt nos tiene acostumbrados a temas polémicos. Leo su artículo en La Primera, y aunque suelo alejarme de ese pesimismo tan inherente en él, Saramago decía que un pesimista es un optimista informado, coincido que en estos tiempos globalizados, lo peruano o lo chileno o lo español y un largo ectéceta, se diluye como arena entre los dedos. Sin embargo, tal vez no podamos comprar nada 100% peruano, pero sí podemos leer literatura escrita por peruanos en Escritores Peruanos Contemporáneos. Felizmente.


Yo también quiero comprar peruano. El problema es que me rompo la cabeza y sólo encuentro a Sapolio como ejemplo.

Es interesante que el doctor García recuerde que hay industria nacional y mercado interno justo en el momento en que la crisis internacional puede resentir las exportaciones y alterar la tasa de ganancia de los barones de Adex. En esa lógica, vamos a tener que atragantarnos de espárragos.

Es como si el Presidente dijera: “peruanos, ayuden a sus empresarios que ya no pueden colocar todas sus mercancías en el exterior; acabo de reparar en el hecho de que el Perú existe todavía y de que no era cierto que se lo había llevado un viento global”.

¿Vamos a Ripley a comprar peruano? ¿No es chino todo allí? ¿Y no es chino en Saga? ¿Chino y reetiquetado?

¿Ayudará a la causa comprar una lata de atún Florida, ese que alguna vez fue peruano?

¿En la chilena Sodimac habrá cosas peruanas? ¿O en la americana Home Center? Y si me enfermo mucho, ¿a qué farmacia voy a consumir productos peruanos? ¿A la chilena Fasa? ¿A la chilena Inkafarma? ¿O quizá en la chilena Wong encuentre lo que espero?

¿Si viajamos por la empresa LAN, colaboramos? ¿O será mejor en la costarricense TACA?Y si hablo mucho por teléfono, ¿hago patria? ¿Con Telefónica, con Claro, con Néxtel, o sea Cortés y Moctezuma en brutal combate?

Y si recorro más la ciudad, ¿dónde me abastezco de gasolina para complacer al señor presidente de la República? ¿En la española Repsol o en la mitad chilena Prímax? ¿Dónde, en qué kilómetro de qué carretera queda el centro de servicios Petroperú más cercano?

Y si tomo más cerveza, ¿a quiénes prefiero? ¿A los anglosudafricanos de Cristal, Pilsen y Cusqueña? ¿O me pongo regional y elijo a los belgabrasileños de Ambev? ¿O me pongo viajerazo y me tomo una Corona mexicana fabricada en Chile? ¿O ultramarino y me tomo una italiana Peroni fabricada en Lima por los anglosudafricanos dueños de la Backus?

¿Comeré muchos helados Donofrio hechos por la suiza Nestlé? ¿O me bañaré más de la cuenta con jabón Lux o jabón Rexona del grupo angloholandés Unilever?

¿O me hincharé de Inca Kola, firma cuyo 60 por ciento de acciones fue comprado, en 1999, por The Coca Cola Company, que pagó 300 millones de dólares por la operación?

¿Los zapatos más baratos no están en Payless? ¿O en la checa Bata?

¿O me mudo a Arequipa para encender la luz y favorecer a la colombiana REP, que acaba de potenciar la línea Mantaro-Socabaya?

¿O le pido un autógrafo al lobista estadounidense PPK? ¿O envío un S.O.S. a la Apec?¿Cómo colaboro con usted, doctor García?

¿Me voy a Collique a ver cómo han extraído los chilenos y su amigo Pepe Graña el busto de Quiñones mientras mastico un chocolate Costa?

Doctor García: usted es redundante. Eso de “compre peruano” ya se lo había dicho usted antes a sus amigos chilenos. Ahora es un poco tarde como mensaje “de bandera”, señor Presidente. Porque para dar mensajes de bandera hay que creer en la propia.

martes, 3 de febrero de 2009

Clausuran (¿temporalmente?) el bar Queirolo

Leo muy temprano una noticia que me causa una doble sensación: "Clausuran bar Queirolo del Centro de Lima El bar Queirolo, ubicado en Quilca, en el Centro de Lima, fue clausurado ayer por el municipio capitalino. Aunque la comuna aún no se ha pronunciado sobre las causas del cierre, las personas que trabajan en los locales cercanos al tradicional bar dijeron a Perú.21 que la razón sería que el establecimiento no cumplía con los estándares mínimos de limpieza". Creo son pocos quienes asisten al bar Queirolo pensando que es el lugar más pulcro de la ciudad. Para tomar un Chilcano de Pisco o unas cervezas en un ambiente neblinoso, no se exige más que una silla y una mesa, y que nadie pueda molestar, pues estar en un lugar que acumula décadas de historia se le puede tolerar mucho. Sin embargo, es cierto que para comer unas butifarras o un plato de asado, sin duda, la limpieza debe estar asegurada. Lo añejo no debe relacionarse con la falta de limpieza. Para lo que caemos de vez en cuando por sus mesas esperamos que sus dueños reaccionen y den al mítico bar las condiciones mínimas que aseguren más de una tertulia para sus parroquianos.

martes, 20 de enero de 2009

Cine en San Isidro

Mientras todavía cavilo, medito, reflexiono sobre el momento histórico que acabo de presenciar, la juramentación de Barack Obama, les dejo este dato: se podrá ver cine, bueno y gratuito, en los parques de San Isidro. La nota de El Comercio.

Los días martes, en la rotonda del parque El Olivar podremos ver el ciclo “El mítico Charles Chaplin”, en el que podremos apreciar películas como “La quimera del oro” y “El circo”. Y los días jueves, en la Residencial Santa Cruz, se proyectará el ciclo “Tres grandes musicales americanos”, que incluye “El show debe seguir” y “New York, New York”.

Este mes tendrá la oportunidad de experimentar de cine clásico como tal vez muchas personas lo vieron en su época: al aire libre.

Hasta el 29 de enero

Los martes en: Rotonda de El Olivar de San Isidro. Esquina del Paseo Padre Constancio Bollar con la calle Ernesto Plascencia.

Los jueves en: Residencial Santa Cruz, patio del Bloque N. Cuadra 3 de la av. Belén, San Isidro.

Funciones: martes y jueves a las 7:30 p.m.

Martes 20
“La quimera del oro”
Director: Charles Chaplin (EE.UU., 1925). Con: Charles Chaplin, Mack Swain, Tom Murray.
Un solitario buscador de oro llega a Alaska en busca de fortuna y se aloja, sin saberlo, en casa de un bandido.

Jueves 22
“El show debe seguir”
Director: Bob Fosse. EEUU, 1979. Con: Roy Scheider, Jessica Lange, Leland Palmer.
Retrata la dureza, el esplendor y decadencia del mundo del espectáculo, a través de la historia de un implacable y exigente coreógrafo. Película ganadora del Óscar a mejor Banda Sonora adaptada, vestuario, dirección artística y montaje.

Martes 27
“El circo”
Director: Charles Chaplin (EE.UU., 1928). Con: Charles Chaplin, Al Ernest Garcia, Mena Kennedy. Huyendo de la policía, Charlot se refugia en un circo durante una función, siendo confundido por el público por otro actor más.

Jueves 29
“New York, New York”
Director: Martin Scorsese. (EE.UU., 1977) Con: Robert De Niro, Liza Minnelli, Lionel Stander.
Un impetuoso saxofonista que quiere pertenecer a una gran banda y una tímida cantante de bar que sueña con ser famosa, inician una tormentosa relación.

lunes, 19 de enero de 2009

De esta Feria no me Libro

Feria del Libro de Trujillo 2009

Que exista Ferias de Libros en todo el Perú y que a estas asistan escritores de la talla de Vargas Llosa es una noticia que hay que difundir y aplaudir. El esfuerzo llega del norte: la ciudad de Trujillo organiza por todo lo alto su cuarta feria. Desde este 22 de enero hasta el 1 de febrero lo mejor de la literatura de nuestro país se reunira en el Complejo Mansiche en torno al amor por los libros. Entre las novedades es el concurso de cuento que esta feria también organiza. Trujillo tiene fama de ser una ciudad muy culta, y esta feria lo confirma.

Destaca la conferencia magistral dada por Mario Vargas Llosaen Huanchaco el 23 de enero titulada "Los secretos de un novelista".

El enlace para toda la información en http://www.ferialibrotrujillo.com/.  

Publicidad y arte

No es que no seamos creativos, más precisamente, no es que nuestros publicistas no propongan una serie de trabajos de "concepto", es decir, trabajos que equilibran el parecer una obra de arte y el mensaje persuasivo para el consumidor; la capacidad no es el motivo que nuestras pantallas televisivas o los paneles en las calles nos hagan sufrir con tandas publicitarias sesgadas, llenas de estereotipos y, a veces, sorprendentes propuestas ingenuas y de mal gusto. La culpa tal vez se explica en el círculo vicioso que es el mercado y la idea de que el público "no lo entenderá" o la genialidad de creer que "esto por más tonto que sea, se queda en el cliente" o peor aún "esto es lo que le gusta a la gente". Mientras unos se limiten a vender detergentes mágicos que hacen volar a las amas de casa (¿?) y otros recurran al cuerpo para atraer los ojos de los consumidores, las posibilidades que da la publicidad a la creatividad se vera reducida a nada. El talentoso César de María organiza una exposición de lo mejor de la publicidad gráfica que nunca vio la luz. Recomendamos darse una vuelta por Miraflores para comprobar el talento peruano.

"Este jueves [15 de enero] se inaugura una muestra en la cual los creativos gráficos de siete agencias publicitarias muestran lo que nunca mostraron, lo que no salió jamás porque no hubo oportunidad, o porque no se atrevieron ellos (o sus clientes), o porque no hubo plata o porque todo cambió. Han decidido reemplazar la frustración por el orgullo, vencer el miedo y exhibir su enorme talento. Tienen que verla: yo iré (porque yo la organizo). Se titula Lo que no vio la luz. Galería el Ojo Ajeno en el Centro de la Imagen, Av. 28 de Julio 815, Miraflores. Participan Circus, El Garaje Lowe, JWT, Mayo, Publicis, Taller 4 y Young & Rubicam. 

jueves, 8 de enero de 2009

El pintor de Lavoes

Luis Miranda en un observador de personajes invisibles de la ciudad, personajes que se mimetizan con el paisaje sórdido de algunas de las calles de esta urbe ceniza llena de combis y estrés. La crónica es uno de los géneros narrativos que más crecimiento ha tenido en los últimos años en los jóvenes peruanos. Para muestra están los excelentes cronistas de Etiqueta Negra: Chang, Wiener, Ángulo, etc. Así como ellos, Luis Miranda es un fascinado de los personajes límite, aquellos que no pensamos o que no imaginamos que existen. Acaso este sea una de sus principales virtudes. La otra, y más importante y obvia, es reconocer que ese individuo carga con él una serie de historias, manías, costumbres, que antes de sorpredernos por ser insólitas, debemos concluir que también son posibilidades de este género humano. La entrevista aparecida en Perú.21 la realizó José Gabriel Chueca.

Un doctor que receta orina, una virgen llevada en procesión por travestis, el patriotismo de los peruanos en Estados Unidos y una serie de temas sorprendentes ofrece el periodista Luis Miranda en El pintor de Lavoes, reunión de crónicas breves e irónicas que muestran el otro lado de la vida. "Mi mamá tenía una concesión, vendía cervezas en un club, y yo estaba en el fondo de ese cuarto leyendo. Ahí me comenzó la fiebre de la lectura. Me compraba libros como otros se compran CD. Tenía 16, 17 años y escribía", cuenta.

¿Cuál fue su primer trabajo?
Recoger bolas en una cancha de tenis. Después me gustó el tenis y hasta ahora juego. Otro trabajo que tuve fue repartir volantes de Sears.

¿Y el periodismo?
Entré a estudiar a la Universidad Garcilaso de la Vega y llevé un taller con Hernán Velarde, director del suplemento dominical de Expreso, Estampa. Un día, pidió que todos escribieran un texto sobre la drogadicción, para ver quién podría colaborar con él. Nos escogió a dos y, al poco tiempo, ya estaba yo en planilla. Velarde amaba la crónica, se hacía llamar 'El Cronicante’. En su libro de crónicas, El pintor de Lavoes, retrata personajes muy inusuales, algunos marginales.Caminando se encuentran las cosas. Se trata de personajes que no están al alcance. Hay que ir a buscarlos, quizá, en zonas marginales. Escribo sobre personas extraordinarias que quizá, simplemente, no tuvieron oportunidades.

¿Qué le atrae de lo marginal?
Creo que yo también tengo algo de eso. Siempre me ha atraído. Por las lecturas que tengo y por la mirada que puedo tener, encajo más con esos personajes. Creo que me dan un nivel de adrenalina en la lectura que otros no tienen. Lu.Cu.Ma, Misterio o la procesión de travestis de la Virgen de la Floral me parece que ofrecen muchos más ángulos que un académico que ha ganado un premio.

¿Para escribir estos textos pasó mucho tiempo con las personas?
Pasé dos semanas para escribir de la Virgen de la Floral, que es la Virgen de la Puerta, en la versión de un grupo de travestis de La Victoria, concretamente de la Mami Rosa, que era un travesti anciano que tenía una cantina. Él comenzó a sacar una procesión, por emular a la Virgen de la Puerta de Otuzco, en la Floral con cuatro o cinco travestis que daban la vuelta a la cuadra y listo. Él fue acuchillado, pero la procesión siguió. Y ahora ha crecido bastante. Tanto que ya no son solo travestis. Pero la Virgen solo se detiene en las peluquerías.

¿No le dio miedo?
Yo, en esa época, vivía en Breña, en una zona que podía ser medio turbia para otras personas, y meterme... podía darme miedo, es cierto, sobre todo la Floral, que estaba llena de callejones y de viejos aspirando terokal… era bien sórdido. Con Lu.Cu.Ma, este pintor, también tuve miedo. Es paranoico y pensaba que el cuchillo que siempre lleva con él podía terminar clavado en mí en cualquier momento. Me contó cómo mató a su hermano, lo descuartizó y lo frió en aceite, cuando era chibolo, porque el hermano le paraba pegando.

¿Se ha encontrado con lectores?
El malo del catch es la historia de un catchascanista. Estuve con él todo un día, escuchándolo. Él estaba feliz, porque nadie le preguntaba. Era un mueble viejo más de la historia. Y al poco tiempo murió. Pero luego me encontré con su hijo. Le enseñé la nota y le gustó. Me la pidió para toda la familia.

¿Se involucra emocionalmente?
Cuando uno escribe una historia que no va a ser una nota de prensa y quiere darle un toque especial, no puede ir como un doctor y decir “saque la lengua” y, después, irse. Me decía que estuvo en Estados Unidos.

¿Por qué regresó?
Fui porque quería conocer. Y regresé por una nostalgia horrible. Además, Estados Unidos puede ser impactante en los primeros pasos, pero luego viene el olor a grasa de las calles detrás de las luces y la manera en que miran a los latinos y cómo sus barrios pueden estar peor que La Victoria. A raíz de eso escribí Con pe de Paterson, una nota muy irónica sobre el patriotismo de los peruanos allá. Algunos me han insultado. Pero la mayoría entendió el sentido. Pero la crónica más comentada ha sido la de Misterio (el líder la barra de la 'U’ que se suicidó).

¿Ser periodista es un buen trabajo?
Sí. A pesar de que en algunos medios no paguen bien, los periodistas tienen una condición privilegiada respecto a otros… que tampoco ganan bien. Me gustaría que me leyeran como si leyeran un cómic: que se entretengan y les quede un sabor de la calle, de lo peruano, como si oyeran música de Chacalón.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Recuentos 2008: Teatro

Este año tuvimos estrenos de calidad, grandes montajes y, sobre todo, una inusitada actividad teatral vital para el espíritu de una ciudad tan estresante como Lima. Entre los estrenos que llegamos a presenciar destacamos Al pie del Támesis, En casa / en Kabul, El beso de la mujer araña, Amdeus y Una gran comedia romana. En un artículo anterior, comentamos sobre lo que se venía para el 2009 en la Plaza ISIL. El resumen, también extraído del Decano de la prensa, a cargo de Enrique Planas.

Si el año pasado lamentábamos que en una cada vez más vibrante cartelera uno de los pocos defectos fuera el desgano hacia la dramaturgia nacional, este año, bien sea por el apoyo de fondos como Iberescena o concursos como los impulsados por la Asociación Cultural Peruano-Británica o el Festival de Teatro Peruano-Norteamericano del Icpna, la promoción de nuestra escritura teatral ha rendido jugosos frutos.

Entre las producciones locales que más nos entusiasmaron podemos citar el proyecto del director Jorge Castro de contar historias que no llevaban a ninguna parte. "No pasa nada" (Ccpucp) fue un personal montaje que nos recordó que siempre vale la pena olvidar a Aristóteles. Asimismo, divertido como texto y brillante en lo actoral, "Efímero" (Biblioteca Municipal de San Isidro), obra escrita y dirigida por Mariana de Althaus, puso a un excelente trío formado por Alejandra Guerra, Denise Arregui y Lita Baluarte a buscar a un gato para descubrir las razones de la soledad y la tristeza femenina.

Pero si hay que elegir, quien gana por audacia y madurez es Mateo Chiarella, autor y director de "Il Duce", historia en dos actos sobre el ascenso, el auge y la caída de Mussolini (Teatro Británico). Una historia contada con pulso y oficio. Ambicioso fresco en el que circulan, además, Hitler, Vittorio Emanuele III o el papa Pío XII. Una rara avis de la dramaturgia local que debe celebrarse.

En lo que a creación colectiva respecta, Yuyachkani ofreció "El último ensayo", en que un grupo de músicos envidiosos prepara en un cine abandonado un homenaje para una de nuestras mayores divas. Ima Súmac es la gran excusa para contar historias paralelas: la del propio grupo, la de la diva y la del Perú en el siglo XX, desde una perspectiva lúdica, sensorial y fragmentada.

Por su parte, para Mario Delgado y el grupo Cuatrotablas, la celebración institucional de sus 30 años coincidió con un nuevo encuentro internacional en Ayacucho, oportunidad para una reflexión que seguro marcará sus próximos espectáculos. La fiesta contó con la presencia del maestro Eugenio Barba y el Odin Teatret, quienes también pasaron por Lima para ofrecer presentaciones y conferencias. También de aniversario, Carlos Cueva y La Otra Orilla (LOT) celebraron 10 años de creación experimental, defendiendo los fueros de la performance como uno de los más estimulantes motores de la escena local.

DRAMAS Y COMEDIAS
El año teatral comenzó con el estreno de la esperada pieza escrita por Mario Vargas Llosa "Al pie del Támesis", que Luis Peirano llevó a escena en el Teatro Británico. La historia de dos amigos miraflorinos que se encuentran en el hotel Savoy para revelarse misterios que estuvieron guardados durante décadas, en que el más evidente es el cambio de sexo de uno de ellos, fue la anécdota de un montaje difícil, interpretado en un solo acto por Alberto Ísola y Bertha Pancorvo. Una obra sobre los sentimientos y las fantasías ligados a la identidad sexual, que reeditó viejas obsesiones y técnicas dramatúrgicas de nuestro laureado escritor.

El cineasta Francisco Lombardi nos ofreció en el Ccpucp uno de los montajes más atractivos: llevando las matemáticas al frío jardín de las familias disfuncionales, "La prueba", de David Auburn, le dio a la actriz Wendy Vásquez la oportunidad de brillar como torturada genio del cálculo al lado de Carlos Gassols, Vanessa Saba y Diego Lombardi.

Otros montajes para destacar: "No te preocupes, Ojos Azules", del mexicano Sergio Zurita, dirigido por Alberto Ísola (biblioteca de San Isidro), sobre el improbable encuentro entre Frank Sinatra y Kurt Cobain; "Ese extraño animal", de Gabriel Arout, dirigida por Ruth Escudero (Alianza Francesa); "En la cama", desenfadado y lúcido texto del joven autor argentino José María Muscari, dirigida y protagonizada por Osvaldo Cattone (Marsano); "Amadeus", la célebre obra del inglés Peter Shaffer dirigida por un conocedor de la música y sus demonios como Jorge Chiarella (Británico), y "Arsénico y encaje antiguo", comedia de Joseph Kesselring llevada a escena por David Carrillo (teatro Mario Vargas Llosa).

Por cierto, el gran cierre de La Plaza-ISIL quedó en manos de la directora Chela de Ferrari, con "El beso de la mujer araña", novela de Manuel Puig adaptada al teatro por el propio autor argentino. La crítica celebró este montaje por abordar con precisión y sin sentimentalismo una obra que descansa en la opresión de dos víctimas del sistema.

MUSICALES
Lo más ambicioso que este año pudo verse en este demandante género lo produjo Denisse Dibós al adaptar bajo la dirección de Mateo Chiarella "Don Quijote de la Mancha", en el (teatro Segura). Diego Bertie se vistió con la armadura del caballero de la triste figura e hizo creíble su balanceo entre la realidad y la locura del personaje. Igualmente protagonizada por Bertie, también resultó exitosa "Una gran comedia romana" (Teatro Peruano-Japonés), comedia 'made in' Broadway dirigido por Juan Carlos Fisher, sin duda el más eficaz director de su generación. Prueba de ello fueron dos obras notables para abrir y cerrar el 2008: "El teniente de Inishmore" (La Plaza-ISIL), violenta comedia del británico Martin McDonagh que con terrible humor negro echa una mirada al abismo de la locura, y "En casa/En Kabul", de Tony Kushner (Alianza Francesa), drama ubicado en la Afganistán de 1998, en la que Jimena Lindo y Norma Martínez componen una madre y una hija cercadas por la insania. Notable.

CLÁSICOS
Un clásico inédito en Lima fue "El mentiroso", brillante oportunidad para redescubrir al padre de la comedia realista italiana, Carlo Goldoni. Dirigida por Giovani Ciccia, su desfile de arlequines, doctores, payasos y bellas colombinas nos llevó a la magnífica y decadente Venecia del siglo XVIII, y calentó la platea del teatro Mario Vargas Llosa, ya consolidado dentro del circuito escénico de la ciudad.

Asimismo, con la militancia de la directora Miriam Reátegui, el clásico español "Don Juan Tenorio" se reeditó por quinto año consecutivo en el cementerio Presbítero Maestro y ya puede hablarse de una nueva tradición no solo del Día de Difuntos, sino también para todo el mes de presentaciones.

Sin duda, un año en el que hubo lugar para todos los géneros. Incluso hasta el legendario Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, participó en la fiesta con su montaje cómico "11 y 12", aunque algunas glorias locales de nuestras tablas se resintieron por el excesivo aplauso al bufón mexicano. Es que no le tienen paciencia.

Fuente: elcomercio.com.pe

Recuentos 2008: Literatura

Cada año que termina es clásico que leamos sobre lo más destacado en distintos ámbitos de las Letras y el Arte. Este domingo, la sección Luces de El Comercio nos presetó diversos balances por especialista que nos da una síntesis de coincidencias y también, como es obvio, una alerta por todo aquello que nos perdimos y que entrará en la lista, interminable, de mis deudas literarias. El reconocido crítico Ricardo González Vigil nos presenta el panorama literario de 2008.

El suceso literario del año, de repercusión inusitada en la prensa y en la blogósfera, fue una obra inclasificable, poética y narrativa simultáneamente: "Bombardero" de César Gutiérrez. Rechazado por numerosos sellos editoriales, el libro tuvo que ser financiado por el propio autor, bajo el sello Tomahawk; dada su repercusión inmediata, la editorial Norma, con magníficos reflejos, convenció a Gutiérrez para sacarlo en tres tomos, lanzando el primero de ellos este año. Estamos ante un gran mural de la humanidad post-Hiroshima y, sobre todo, post-11 de setiembre.

HOMENAJES
Mario Vargas Llosa fue homenajeado como nunca en nuestro país mediante actividades organizadas por la Universidad Católica: exposición "MVLL: la libertad y la vida", fuente del hermoso libro homónimo editado por la Pucp y Planeta; presidente del jurado del Encuentro El Cine y doctorado honoris causa. Además, MVLL visitó la Feria Internacional del Libro limeña, con motivo de la presentación de "Las guerras de este mundo: Sociedad, poder y ficción en la obra de MVLL" (U. Católica y Planeta). Este año vargasllosiano también contó con el estreno teatral de "Al pie del Támesis" (Alfaguara) y la publicación de su ensayo "El viaje a la ficción: El mundo de Juan Carlos Onetti" (Alfaguara).

Mención aparte reclama la resonancia de Manuel Scorza a un cuarto de siglo de su trágico final. Una editorial argentina anunció que publicará todas sus obras; aunque ha suscitado litigio, consignemos que la U. Alas Peruanas lanzó la Biblioteca Manuel Scorza (y ahí un tomo con material disperso o novedoso: "Homenaje a la palabra").

En contraste, apenas se conmemoró el centenario de Martín Adán, uno de nuestros poetas principales. Más repercusión generaron los 70 años de la muerte de Vallejo (simposio en Nueva York, homenaje en la Feria de Libro de México DF, número especial de la revista "Martín", etc.) y los 80 de la aparición de los "7 ensayos" de José Carlos Mariátegui. Y, cerrando el año, fue apoteósica la celebración de los 90 años de existencia del eminente filósofo y humanista Francisco Miró Quesada Cantuarias (condecorado con la Orden del Sol del Perú en grado de Gran Cruz, por el Presidente de la República); sumándose al homenaje a su Director General, "El Comercio" entregó una antología de sus escritos, preparada por Héctor López Martínez.

OBRAS COMPLETAS
Una figura central de la Generación del 50, el poeta, narrador y crítico Washington Delgado: "Obras completas" (U. de Lima), 4 tomos a cargo de Jorge Eslava. Se dio inicio a las "Obras esenciales" de Francisco Miró Quesada Cantuarias (U. Ricardo Palma), nuestro mayor filósofo. Y la U. Inca Garcilaso de la Vega continuó con el proyecto de entregar todas las obras del cronista que le da nombre, brindando esta vez la "Segunda Parte de los Comentarios Reales".

Tres de los libros más significativos y admirables de poesía en el 2008: "Los versos juntos, 1946-2008 / Poesía completa" (Sevilla, Sibila, Fundación BBVA) de Carlos Germán Belli, nuestro poeta vivo más importante, prologado por M. Vargas Llosa; "Poesía completa" (Madrid, Visor) de Rodolfo Hinostroza, voz protagónica de la Generación del 60; y "Poesía completa" (Pre-Textos y El Virrey) del poeta de la Generación del 70 José Watanabe.

NOVELA
Subrayemos la maestría de "La montaña roja" (San Marcos) de Luis Enrique Tord y un logro mayor en la ciencia-ficción con sátira socio-política, "999 palabras para el planeta Tierra" (HuaitaPuquio) de Enrique Congrains Martin. Cerca de ellas, un elenco descollante: "Diario de Santa María" (Alfaguara) del gran Edgardo Rivera Martínez, "La noche humana" (Copé) de Carlos Calderón Fajardo y "Como los verdaderos héroes" (Copé) de Percy Galindo, Premio Copé Internacional de Novela. Agreguemos los aciertos de "Hasta que me orinen los perros" (Planeta) de Fernando Ampuero, "La vida no es una tómbola" (U. San Marcos) de Siu Kam Wen, "El Jardín de los encantos" (Cultura Peruana) de Dimas Arrieta, "Machipharo" (U. Inca Garcilaso) de José Antonio Bravo y "Dos veces por semana" (Alfaguara) de Giovanna Pollarolo. La falta de espacio nos obliga a registrar escuetamente las obras publicadas por Abelardo Sánchez León, Teresa Ruiz Rosas, Iván Thays, Sergio Galarza, Jaime Bayly, Roberto Reátegui, Ernesto Ferrini y Francisco Ángeles.

En el rubro Novela Corta, sobresale una contribución mayúscula: "La iluminación de Katzuo Nakamatsu" (San Marcos) de Augusto Higa Oshiro. Cinco libros memorables: "El guachimán y otras historias" (Alfaguara) de Luis Nieto Degregori, "La tradición secreta de Ricardo Palma" (Peisa) de Luis Freire Sarria, "Huérfano de mujer" (Alfaguara) de Carlos Eduardo Zavaleta, "Diario del asombro" (Hanchaco) de Elvira Roca Rey y "Entre el cielo y el suelo" (Banco Central de Reserva y Alfaguara) de Lorenzo Helguero. Anotemos, además, los nombres de Jesús Egúsquiza y Mariano Vargas.

CUENTO
Todo un clásico contemporáneo: "Cuentos del Ande y la neblina" (Punto de Lectura-Santillana) de Edgardo Rivera Martínez. Lo acompañan cuatro volúmenes de gran consistencia artística: "La horda primitiva" (Peisa) de Pilar Dughi, "Las tentaciones de don Antonio" (San Marcos) de Jorge Díaz Herrera, "Los espectros nacionales" (San Marcos) de José Güich Rodríguez y "Fiesta de promoción" (Estruendomudo), el debut narrativo del excelente poeta Lorenzo Helguero.

Otras colecciones a considerar: "Zorro, zorrito y otras narraciones cosmogónicas" (San Marcos) de José Luis Ayala, "Cruce de caminos" (Huánuco, El Albatros) de Samuel Cárdich, "Maldita sea" (Planeta) de Julie de Trazegnies, "5:37" (Madrid, Algaida) de José Luis Torres Vitolas, "Toque de queda" (Planeta) de Raúl Tola, "Crónica de amores furtivos" (San Marcos) de Sandro Bossio Suárez y "Herencia de familia" (Mesa Redonda) de Patricia Miró Quesada.

En el rubro antologías: "Matadoras: Nuevas narradoras peruanas" (Estruendomudo); "El autómata y otros relatos" (U. Católica) de Xavier Abril, selección de Jorge Valenzuela; "17 fantásticos cuentos peruanos" (Casatomada) de Gabriel Rimachi Sialer y Carlos M. Sotomayor; y la nueva edición, muy ampliada, de "La estirpe del ensueño: Narrativa peruana de orientación fantástica" (El Lamparero Alucinado) de Gonzalo Portals Zubiate.

POESIA
Ponderemos la excelencia de una amplia muestra de Oswaldo Chanove: "Las palabras no pueden expresar lo que yo experimenté entonces" (Álbum del Universo Bakterial). También agruparon sus textos Livio Gómez: "Alrededores" y Santiago Aguilar: "Tempestad de la nada". De otro lado, resaltemos "Estación reunida" y "Viajes imaginarios" de Javier Heraud, ediciones anotadas por Edgar O'Hara (Mesa Redonda).

Uno de los sucesos del año fue la segunda edición, ampliada, con prólogo y cartas de Roberto Bolaño, del magistral "Ave Soul" (Doble Príncipe) de Jorge Pimentel, de Hora Zero.

Poemarios notables: "Viviendo el tiempo" (Carpe Diem) de Yolanda Westphalen, "El Zoo a través del cristal" (Premio Copé de Oro) de Rocío Castro Morgado, "El hilo negro" (Borrador) de Carlos López Degregori y "Les Motiv" (Calcomanía) de Melissa Ghezzi.

Añadamos "Dante y Virgilio iban oscuros en la profunda noche" (U. San Martín) de Marco Martos, "Cantos de amor a la tierra" (San Marcos) de Krufú Orifús, "Labrada" (Hipocampo y Asalto al Cielo) de Róger Santiváñez, "Puerta de exilio" (Hipocampo) de Samuel Cárdich y "Los desmoronamientos sinfónicos" (Hipocampo) así como "Himnos" (Apolo Land) de Miguel Ildefonso. Limitémonos a consignar la calidad mostrada por Rafael Espinoza, Alida Castañeda Guerra, Bethoven Medina, Micaela Chirif, Segundo Cancino, Carlos Orellana, Cecilia Molina, Percy Ramírez, Julio del Valle, Rubén Quiroz, Lena Retamoso, Alessandra Tenorio y Alex Morillo.

INFANTIL
Aquí recomendemos lo editado por Rosa Cerna (Santillana), Isabel Córdova Rosas (SM), Jorge Díaz Herrera (San Marcos) y Jorge Eslava (Santillama), este último obsequió, también, una guía crítica: "Libro del capitán" (Taurus).

OTROS GENEROS
CREACION BREVISIMA: "Ars Brevis" (Mesa Redonda) de José Donayre H.

BIOGRAFIAS: tomo IV de "Grau" (Congreso) de Guillermo Thorndike y "Ultraligera memoria / Lecciones de vuelo de Gastón Garreaud" (Estuendomudo) de Enrique Planas.

PERIODISMO: la edición ampliada de "Cambio de palabras" (Iquitos, Tierra Nueva) de César Hildebrandt, el tomo 2 de "Rajes del oficio" (Planeta) de Pedro Salinas, "Animales literarios" (Aguilar) de Alonso Rabí, "Charlas con Soledad" (Pilpinta) de Jorge Salazar, "Sábados en familia" (San Marcos) de Guillermo Giacosa, "Traducciones peruanas" (Norma) de Gustavo Rodríguez, "Sexografías" (Planeta) de Gabriela Wiener y "Estúpidos, rufianes e iluminados" (San Marcos) de Carlos Bejarano.

LOS DESTACADOS
Premio: Primera convocatoria al Premio Internacional de Novela que organiza el diario "El Comercio".
Exposición: Mario Vargas Llosa: la libertad y la vida (U. Católica).
Edición esperada: Por primera vez, la "Poesía completa" (Sevilla, Sibila-BBVA) de Carlos Germán Belli.
Fusión Novela-Poema: "Bombardero" de César Gutiérrez.
Revelación poética: Melissa Ghezzi.
Revelación narrativa: Lorenzo Helguero.

Fuente: elcomercio.com.pe

sábado, 27 de diciembre de 2008

El Sapo TV y el Fem TV

Cada año las ONG que integran el colectivo feminista Fem TV (Calandria, Demus, Flora Tristán, Radio Milenia y Manuela Ramos) entregan el premio Fem TV a la publicidad menos machista y el Sapo TV, al spot más machista. Según Luis Felipe Gamarra, editor del blog Publicidad y MKT de El Comercio, el Sapo TV fue concedido a Saga Falabella porque

"¿Por qué le tocó el Sapo TV a Saga Falabella? Porque, para el jurado (y para mí), el spot por los 50 años de Saga Falabella refleja que la mujer, a pesar de haber tenido diversos logros en ese mismo lapso, sigue siendo la misma histérica, compradora compulsiva, llorona, loca, etcétera, de toda la vida. Existen productos con muchos años en el mercado que lanzan spots que buscan integrarse a la vida de las personas de mejores maneras: el spot de Johnnie Walker es una gran ejecución. El de Saga Falabella, en vez de coronar a su público objetivo, lo denigra."



En cambio, considera que Plaza Vea gana el Fem TV por presentar a la mujer como alguien que se preocupa primero de su familia antes del simple consumo desmesurado por las tarjetas.
 
"El Fem TV para Tarjetas Plaza Vea refleja un mensaje más positivo. En primer lugar, si lo comparamos con otros productos de la misma categoría, primero está el consumo, después la persona, y priman los placeres que logran las personas a través de sus tarjetas de crédito. En este, primero está la mujer, la madre. En segundo plano, la tarjeta. Para la categoría, me pareció un spot diferente. Más interesante que los típicos 'salí adelante a pesar de la adversidad."


Debo coincidir con los premios. Es cierto, que el debate es amplio en este punto. ¿Acaso los publicistas no son libres de usar los estereotipos que la misma sociedad construye y sobre la cual se sustenta? ¿Acaso la publicidad es también el espejo de la representación de los valores que organizan la sociedad peruana, por lo tanto debe incorporar en sus campañas el concepto de responsabilidad social? Extensa es la discusión; sin embargo, a menudo los "creativos" recurren a fórmulas simples sin ninguna exigencia. No es hasta que la misma sociedad se organiza, ejemplo están estas ONG, para que las agencias miren más allá de sus intereses económicos y entiendan que todo mensaje, sea implícito o explícito, tendrá su respuesta tarde o temprano. En este caso la aprobación de sus consumidores o la deshonra creativa.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los músicos ambulantes Yuyachkani

Un perro chusco, un burro, una gallina y una gata: la costa, la sierra, la costa afro y la selva. Más de veinticinco años los entrañables y peruanísimos Yuyachkani representarán en su acogedora casona de Magdalena tal vez una de las mejores obras de teatro peruana. Cada vez que llega el mes de diciembre, otras veces es en noviembre, los "Yuyas" nos regalan, tal vez comprendiendo que es su tarea y deber, la reposición de lo mejor de su repertorio. No estamos hablando de una obra foránea cuya trama nos impulsa a reflexionar en torno a grandes temas contemporáneos. Los músicos ambulantes, basada en el cuento Los músicos de Bremen de los hermanos Grimm, nos hace reflexionar hasta el día de hoy cómo son las relaciones sociales y culturales entre los peruanos posmigración, cómo se fue configurando este micro Perú que es Lima y cómo en nosotros sobreviven las tensiones de convivir con un otro que consideramos muy diferente a nosotros, pero con quien tenemos muchos rasgos en común. Es un deber ver año tras año esta obra, no sólo por vivir un momento de reflexión entretenida, sino porque, después de verla, uno siente que puede ser mejor ciudadano en esta ciudad.
Los músicos de Bremen

Había una vez un burro que trabajaba en una granja.
Cuando el burro se hizo viejo, su amo decidió llevarlo al matadero. Pero el burro descubrió sus planes y escapó de la granja.
-¡Qué injusticia! He gastado toda mi vida y mis fuerzas al servicio del amo... ¡y mira cómo me lo agradece! -murmuraba el burro.
Entonces, pensó ir a la ciudad de Bremen para hacerse músico de la banda municipal.
Por el camino encontró a un perro de caza y le preguntó:
-Amigo, ¿por qué corres con la lengua fuera?
-Porque soy viejo y mi amo quiere matarme...
El burro escuchó todas las desgracias del perro y dijo:
-Compañero, vente conmigo a Bremen y nos haremos músicos de la banda municipal. Yo tocaré la guitarra y tú el tambor.
Al cabo de un rato, el burro y el perro se encontraron con un gato.
-Compañero, ¿por qué estás triste? -le preguntaron.
-Como ya soy viejo, mi ama quería ahogarme. Por eso he escapado y ahora no sé cómo voy a ganarme la vida...
-No te preocupes -le dijeron-; tu historia es igual que la nuestra. Ven con nosotros, nos haremos músicos.
Un poco más adelante, el burro, el perro y el gato oyeron a un gallo que cantaba, parecía que se iba a romper la garganta.
El gallo les dijo:
-¡Qué injusticia! Toda la vida he trabajado de despertador y mañana piensan echarme a la sopa... Ahora, canto hasta desgañitarme mientras puedo.
Entonces, el burro le dijo:
-¿No tienes cerebro debajo de esa cresta? Vente con nosotros a Bremen. Vamos a ser músicos de la banda municipal.
Pero la ciudad de Bremen estaba lejos y la noche se les echó encima a medio camino. Los cuatro músicos decidieron pasar la noche junto a un árbol grueso.
El burro y el perro se quedaron bajo el árbol, el gato trepó a una rama y el gallo se encaramó a la rama más alta.
Desde aquella altura, el gallo gritó:
-¡Se ve una luz a lo lejos...!
-Vamos allá, compañeros -dijo el burro-; seguro que es mejor posada que ésta.
Cuando llegaron a la casa, el burro se asomó a una ventana y dijo:
-Hay un grupo de bandidos sentados a la mesa. Tienen preparada una cena fastuosa.
Los animales, después de alguna discusión, prepararon un plan para echar a los bandidos.
El burro apoyó las patas delanteras en la ventana; el perro se puso encima del burro; el gato se encaramó sobre el perro y el gallo, sobre la cabeza del gato.
A una señal, todos comenzaron su música: el burro rebuznaba, el perro ladraba, el gato maullaba y el gallo cantaba. Y, a una señal, todos se echaron sobre la ventana. El cristal se rompió en mil pedazos y los bandidos gritaron asustados:
-¡Fantasmas! ¡La casa está embrujada!
Y todos huyeron aterrorizados al bosque.
Entonces, los cuatro músicos de Bremen se sentaron a la mesa y dieron buena cuenta de todos los alimentos. Cuando terminaron de cenar, apagaron la luz y se acostaron.
Cuando los bandidos se tranquilizaron, el capitán mandó a uno que fuera a la casa para espiar.
El bandido entró sin hacer ruido; al fondo de la habitación brillaban los ojos del gato. El bandido pensó que era fuego y acercó una cerilla para encender una vela.
Entonces, el gato se lanzó sobre él y le arañó la cara; en su huida tropezó con el perro y éste le mordió en una pierna; finalmente, el burro le atizó una coz tremenda.
Cuando escapaba aterrorizado oyó cantar al gallo:
-¡Quiquiriqui!
El ladrón volvió junto a sus compañeros y les dijo:
-En la casa hay una bruja horrible. Nada más entrar me arañó la cara. Luego, me agarró la pierna con unas tenazas y un mostruo negro y peludo me golpeó con una porra. Cuando escapaba, un fantasma gritó: «¡Traédmelo aquí!»
A partir de aquel día, los bandidos no se atrevieron a volver a la casa y los cuatro músicos de Bremen se quedaron en ella para siempre.

CUENTO DE PEDRO CASTILLEJO

Nacido en Lima (1964). Graduado en Derecho por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Pedro Castillejo obtuvo una mención importante en el concurso de cuento Gabriel Miró, España. También ganó el Concurso Cuento "Libro Abierto". Miembro del directorio de la mítica revista Imaginario del Arte. Muchos de sus relatos aparecieron en revistas culturales y en la antología denominada "10 escritores para el 90". Aun cuando se declara alejado de la actividad literaria, de tanto en tanto, Castillejo nos sorprende con relatos interesantes que dejan entrever su talento narrativo así como los escritores y los temas que lo obsesionan.


COMO AVE DE RAPIÑA


Te depositaste sin contenido, blando, sin fuerzas, sobre el antiguo sillón de la vieja sala. Habías cruzado el zaguán y llegado hasta ese lugar. Acaso esta vez los rodeos y las falsas respuestas no son suficientes. Te sientes mal, te cuentas la historia mil veces y desesperas. ¨ ¿Cómo, por qué? -preguntas, y te respondes pesadamente, con el cansancio de la búsqueda estéril, del eterno desengaño. "Señor Saldaña, su obra está realmente mejor, pero aún le falta algo, quizá esa dosis de vehemencia con la que usted parece no afrontar su creación...es demasiado frío, no sé ... tal vez la próxima" y entonces -al salir- el murmullo socarrón de las secretarias detrás de ti, presentir que se trata de los mismos comentarios y sorna de tantas otras veces; y luego, el buen editor, acallando aquella asolapada burla que tú te esfuerzas en no escuchar, y te apresuras y escapas, con tus manuscritos arrugados, cabizbajo.

Entonces, te llegó de pronto aquella sensación repugnante y única apoderándose de ti. Ese sudor maloliente impregnándose como una fiebre aftosa que se adhiere a todo; como un ave de rapiña que se presenta a devorarte la vida cuando ésta se asemeja más a la carroña. Tus fracasos son la carroña, que de tanto repetirse se han hecho tú mismo. En el fondo, intuías que era inevitable esa aparición asquerosa, porque jamás te habías sentido tan mal. Hoy, no tenías ímpetu ni siquiera para preguntarte por el misterio que su existencia contenía, el porqué ese olor en especial, o el porqué te había elegido justo a ti. Tan sólo alcanzas a recordar que siempre te impulsa hacia la muerte, contestando tus preguntas más íntimas con respuestas, que aparecen y se congregan alrededor del vacío al que has convenido en llamar "tu vida", para que termines concluyendo que debes eliminarla, porque lo que no vale no existe -te repites, casi saboreando la frase.

Antes, pudiste vencer a ese sudor infecto tiñendo tus derrotas, porque tenías algunas ilusiones en la vida que te daban fuerzas para defenderla, pero hoy -temprano- el editor y las risas burlonas las han sepultado definitivamente, dejándote vulnerable y perdido. Sentiste, entonces, ese escozor húmedo revoloteando, caliente, desde la boca del estómago, subiendo arbitrariamente hacia tu cabeza, donde el suicidio sería el resultado final y contundente. Porque estabas seguro: esta vez no tenías atenuantes, el fracaso te había acaparado.

Sin embargo, y como nunca antes, esa humedad extraña duró poco y, por el contrario, pareció concederte la salida a toda esa secuencia de frustración en la que habías sobrevivido, a esa inacabable cadena de deméritos y vacío. Y te alegraste, aún cuando -como otras veces- el sabor a moho te quedó indeleble en la lengua. Recién, luego de unos momentos percibiste aquella luminosa y nueva convicción, aquel bochorno acuoso te había entregado la llave para escapar de toda tu mediocridad: estabas a punto de escribir la gran obra de tu vida. Por fin, veías la luz al final del túnel: el éxito.

Con la respiración aún acelerada, no alcanzaste a alegrarte, ni te preguntaste por la excepcionalidad del hecho y, sin que te alcanzara el tiempo para cuestionar absolutamente nada, corriste lo más rápido que tu vejez permitía, tomaste un lápiz, un cuaderno y regresaste a la vieja sala, sentándote frente a la pequeña mesita de centro que atrajiste hacia ti, para emprender la escritura. Como siempre, olvidaste cerrar la puerta que daba a la calle y permitía el ingreso de ese hilillo de aire tan molesto al inicio, y totalmente olvidado ante tu ahora absorbente dedicación.

Tomaste un lápiz entre las manos y te acomodaste sobre el mullido mueble. La sensación de placidez te recordó las inesperadas visitas de Carlos, ese entrañable amigo al que le agradaba tanto sentarse en el sillón que habías elegido y que daba la espalda a la puerta.

Hubieras podido cuestionar el hecho, pero lo cierto es que con el lápiz en la mano, sentiste que todo era como escribir un comienzo de cuento ya escrito en tu mente. No bosquejaste demasiado al personaje, al ambiente, ni escogiste un tono, así como tampoco a ningún otro elemento. Simplemente empezaste a escribir.

"Allí está él -Borges se llama- viejo, terco y solitario. Su magra figura se perfila frente a la tenue luz de un candil, que en la esquina de la pequeña habitación refulge torpe y ambicioso. Su rostro seco rechaza ese haz de luz que sin éxito se esfuerza por alcanzar la profundidad de sus arrugas, ahogadas para siempre en una oscuridad sin tiempo. Bajo la luz del candil y sobre la vieja mesa, unos polvosos cerros de papel son la animografía del fracaso, de las tantas horas de creación perdidas. Borges los contempla y ríe sin ganas "todo ese fracaso quedó atrás, hoy siento que haré el mejor cuento que nunca antes se haya escrito".

Sumido en un esfuerzo total Borges, se dispone a resolver los destinos de un cuento, a construir su delirio de papel. En la penumbra, las ideas se arremolinan; sin saber exactamente como, su talento empieza a dibujar los perfiles de un rostro: había nacido Ramón Arenas. Lo gestó y lo hizo materializarse en la calle Maldonado, respirar hondo y emprender viaje. Tenía ojos sanguinolentos, un cuerpo descomunal y una recurrente cualidad maldita. El mismo Borges sonrió fascinado por su obra.

Ramón Arenas apenas hizo un gesto antes de caminar sinceramente familiar por esas calles recién inventadas para él. Luego avanzó, sin jadear, con el rumor del sol en sus enormes espaldas. Ni siquiera el ruido asfixiante del tráfico a su alrededor lo hizo dudar. Creado perfecto, sin fallas, tenía una clara intensión programada: interceptar el cortejo fúnebre del embajador noruego, justo cuando éste atraviese la calle Anteras, en el Barrio reputado como "de los intelectuales", San Alfonso de Parné. Al tenerlo cerca, ubicar a la esposa del embajador y asesinarla para que una ofensa que no lograba recordar, pero de cuya existencia estaba extrañamente seguro, quedara saldada. Después, huir sin rumbo fijo.

Caminó sigiloso hacia el centro de la ciudad, esquivó a unos policías que venían en sentido contrario, haciendo uso de un raro instinto que no nacía de la experiencia, pues prácticamente no tenía pasado. Subió a un ómnibus, con el que atravesó la ciudad entera. Cuando debió pagar el viaje, la yugular siempre a punto de estallar y su agresiva sonrisa -repleta de dientes podridos- pareció atemorizar al cobrador; bajando sin problema alguno, sin siquiera una llamada de atención. Estaba en un barrio pobre, cerca de un gran mercado. Se internó por un angosto callejón y tocó una destartalada puerta. El rostro vago de un conocido de nunca lo invitó a pasar. Minutos más tarde salió con un pequeño pero pesado bulto en la mano derecha, envuelto en un sobre de manila. Entonces, Ramón Arenas volvió a emprender viaje, a cumplir sus cadenas de papel.

Anduvo mucho tiempo por las calles de una gran avenida, saturado por los colores que debía reconocer a pesar de su novedad. El bulto en la mano aumentaba su peso conforme pasaba el tiempo. Cuando se descubrió en la esquina correcta, pensó en la mujer del embajador y en algo más. A Borges se le generó allí la primera incógnita; pero pretendiendo no perder la concertación, continuó, se acomodó mejor en el mueble y acercó el candil para ver mejor y seguir escribiendo.

Ramón Arenas hizo una horrible mueca, dio media vuelta y empezó a caminar hacia el Este. Borges esta vez no pudo pasar por alto aquella reiterada desobediencia; antes quiso que pensara en la mujer del embajador pero no en ese "algo más", así como tampoco que diera media vuelta y abandonara el lugar donde debía ejecutar el asesinato. Entonces, detuvo la escritura y volvió a emprenderla recién cuando acudieron en auxilio de su desconcierto las palabras de su difunto profesor de literatura: "En las obras de arte, en las verdaderas, el autor es excedido y reducido al rol de un simple moderador". Con el sonido de ese recuerdo reemprendió el escrito, aún más emocionado que antes.


Las baldosas de la acera pasaban bajo los pies de Ramón Arenas rápidamente. A pesar de su voluminoso cuerpo, casi no hacía ruido al pisar, y eso aparentemente lo complacía mucho. Cambió de dirección múltiples veces, como si intentara despistar a alguien. El papel que envolvía el bulto estaba ya humedecido y los contornos del revolver empezaban a notarse; no obstante, la noche y la repugnancia que trasuntaba impedían que los transeúntes le fijaran la mirada. Vuelta a la derecha, dos cuadras de frente, una a la izquierda. En un instante macabro, Borges contempló caer su pluma, como en cámara lenta, golpeando contra el piso como un bombo destemplado. Pensó que lo peor de todo había sido esa última mueca retorcida, con ello lo supo todo, Borges ya no tenía duda. Por fin había reconocido en qué sitio se hallaba Ramón Arenas; Borges supo que inexplicablemente estaba a sólo a unas cuadras de su casa. Lo atacaron infinidad de sentimientos, miedo, curiosidad "¿Será posible?"; racionalidad, frialdad, "las creaciones siempre pueden ser dominadas; y en última instancia destruidas, si, eso, destruidas".

Una intriga absoluta se construyó en sus ojos sumamente viejos, que se preguntaban mil cosas. Su mano temblorosa recogió la pluma y agitándola violentamente, le reprochó el infinito de miedos que lo monopolizaban. "Oiga Borges, le dije que su trabajo es en la página "provincias", que jamás va a ser usted un intelectual, que sus escritos sobre arte no le interesan a nadie, que no tiene talento, creatividad...¨No esperará que el periódico diga que es usted literato, ¿no es cierto?".

Nunca, nunca más, se dijo. Sus ojos profundamente viejos capturaron todo el resentimiento de años y Borges reemprendió su obra, queriendo retomar el mando y demostrarse muchas, muchas cosas. Ya no le importaba que esa última mueca le revelara que su creación venía a matarlo, sabía que hoy era capaz de dominarla y de no permitirle más insubordinación. Borges fijó su vista en el papel, sus ojos se llenaron de empuje y lo decidieron a guerrear contra ese monstruoso personaje que deseaba matarlo. Así, volvió a estampar palabras en la cuartilla. Le ordenó que regresara, que tirara el revolver, que se detuviera, que sonriera bondadoso. No consiguió nada. Por primera vez sintió realmente pánico; era como si ya no pudiese romper la dinámica de su propio cuento, como si de alguna forma éste empezara a escribir su propia muerte. Si continuaba sometía su vida a una macabra curiosidad, a su enfermizo deseo de venganza social. Borges lo sometió todo y se aferró a un nuevo intento. Asentó la pluma hasta casi romper el papel, apretó los dientes haciéndolos crujir agudamente, llevó su obsesión hasta límites oscuros, que de improviso terminaron por relajarse. De pronto dejó de luchar, tiró su cuerpo apenas hacia atrás, y con un aparente toque de resignación permitió a Ramón Arenas llegar hasta la puerta de su casa, subir las escaleras lenta, largamente, situarse frente a su encorvada espalda y encañonarlo directo a la nuca. En ese preciso instante, Borges con mucha calma deja la pluma sobre la mesa y empieza a reír, pensando que nunca más sería un fracasado y que no se prestaría a perpetrar su propia muerte.

La escena se te reproduce espiritual y gélida. Tu final también era otro, patético, un Borges dejándose matar por sus complejos y sus traumas. Pero Borges no quería escribirlo, no quería plasmar sus últimas palabras mortuorias. Quisiste consolarte pensando que el mal momento frente al editor en la mañana y el esfuerzo de escribir la novela, te había resultado agotador; que te había apresado en una cárcel en donde los barrotes horizontales son tus fantasías y los verticales, el cansancio. Casi no entendías lo que pasaba. Y te esforzaste, quisiste ir contra el instinto de conservación y conseguiste que Borges viviera nuevamente, "casi lo logro", te dijiste, y él toma la pluma otra vez, la atenaza entre sus dedos, apunta sobre la última línea, va a escribir, con la mano izquierda cubre la hoja, tú no ves, no te lo permite, "¿que‚ hace?", escribe y no sabes qué, quedas curioso y aterrado... exhausto, pero tú tampoco te detienes.

Los ojos antes tercos de Borges aparecen ahora burlones. Y tú: piensas en tantas cosas. Borges siente unos pasos alejándose, el ruido de la puerta a sus espaldas, y vuelve a sonreír sin que puedas evitarlo. Piensas otra vez en tantas cosas. Borges ríe por última vez. Luego, sientes que el hilillo de aire a tus espaldas se hace inmenso, porque tu puerta ha sido abierta, estás casi seguro de eso. Tienes miedo. Ves una sombra humana proyectándose enorme sobre los polvosos cerros de papel en tu mesita. El miedo aumenta, el sabor a moho toma tu garganta; aún así te decides y volteas.


Finalmente, publicaron tu novela acompañada de la siguiente nota del editor:

“Los escritos de la obra que tenemos el gusto de entregar a usted en esta oportunidad, señor lector, fueron hallados por Carlos Bustamante, entrañable amigo del autor, en circunstancias que hacen más apasionante su lectura.

A continuación reproducimos una nota periodística que ilustra de alguna manera la muerte de tan hábil literato:

"El cadáver del oscuro escritor Pedro Saldaña, de 65 años de edad, presenta una herida de bala en la espalda. Se le encontró de cúbito sobre una pequeña mesa, cubriendo con sus manos y su cabeza algunas cuartillas de papel manuscritas y en desorden; presumiblemente a causa del violento impacto provocado por el proyectil.
Se desconoce aún la identidad del asesino.
Un hecho que ha intrigado mucho a los investigadores de la división de homicidios, es la maloliente humedad impregnada sobre el cadáver y las hojas manuscritas halladas en el lugar. Las autoridades especulan que el occiso habría sufrido de una extraña enfermedad causante de ese aparente y profuso sudor febril.

Se desconocen los móviles del crimen."