miércoles, 9 de junio de 2010

Ser "calato" en el Perú

No estoy seguro si lo leí alguna vez. En todo caso, tampoco estoy seguro si recuerdo fielmente lo que leí o, como suele suceder, si ese recuerdo lo he ido modificando con el tiempo mientras lo iba contando una y otra vez. Para el caso, ya no importa. Lo que leí - o creí leer - decía algo así como que “ella, aquella noche, estaba tiernamente desnuda mientras que él se veía peruanamente calato”.

Lo cierto es que para el castellano de los peruanos - a pesar de que el diccionario oficial ya los da como sinónimos - hay una gran diferencia entre estar desnudo y estar calato. Entiendo que fuera del contexto peruano, calato es tan solo un regionalismo con cierto aire de vocabulario amerindio; no obstante, para el peruano promedio, sí hay una marcada diferencia connotativa. Por ejemplo, no es igual una mujer desnuda a una mujer calata. Desnuda tiene un tono aséptico, de elegante y sobria sensualidad. En cambio, calata está más cerca de esa visión natural de la piel viva, natural, sin el maquillaje de las luces graves ni el engaño sutil del romanticismo. Calata es real, con olor intenso, con sabor. Desnuda puede ser una palabra aplicable por analogía a situaciones distintas como “una pared desnuda” , aunque forzada la imagen, puede quedar. No va a suceder lo mismo con calata.

Ahora bien, más allá de esta disquisición personal de la semántica de calata, encuentro un breve artículo de Marco Martos en el diario Perú 21, que también aborda el mismo vocablo. Pero, claro, mi apreciado maestro no es solo un gran poeta, sino Presidente de la Academia Peruana de la Lengua. Ni modo.

El maestro escribe que calato, aparte del significado convencional, se refiere a una persona que carece de lo necesario para vivir o que ha sido despojada de lo que poseía. En ese caso se le dice que es un calato o que lo dejaron calato. Un niño también es un calato de allí la pregunta bien peruana: ¿Cuántos calatos tienes? De otro lado, también indica sorpresa o pánico como en la frase: vio al diablo calato. Al parecer, la susodicha palabra viene de la voz quechua q´ala que significa en cueros, desnudo. En Arequipa aún se sigue diciendo “pata k´ala” al que camina descalzo y, por extensión, es muy pobre.

Calatear a alguien es quitarle la vestimenta o, por triste metáfora, también puede significar robarle, despojarlo de lo que tenía. En otro lugar de su artículo, menciona que calatista es una mujer que en un escenario se quita la ropa. Termina con un neologismo del que – un poco lento yo – me acabo de enterar. En el Perú, a cierto tipo de calendarios, se le llama calatario porque, precisamente, publica las fotos de hermosas calatistas.

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9 comentarios:

Néstor Málaga dijo...

Que buen artículo!

Anónimo dijo...

Eso lo escribio Alfredo Bryce Echenique

Anónimo dijo...

Lo escribio o lo pirateo Alfredo Bryce, hum¡...
Y que hay de los calatitos de Alfredo Marcos, cuando publicaba en La República?

Anónimo dijo...

también hay diferencia entre calato y tolaca, bajo ese mismo concepto ¿no?

Jorge Mendoza dijo...

¿Las palabras dardos o fusiles?, ¿órdenes o ruegos?, ¿etiquetas o abstracciones? Estas nacen con la cultura y engarzan en sus aristas toda su historia. Así como el "Hijo de la chingana" mexicana que expone Octavio Paz, usted en su artículo nos revela la peculiar palabra muy peruana "Calato" en sus usos e inspiraciones. ¡Vuva el Perú!

Anónimo dijo...

Que interesante modo de entender las palabras. Seguiré con atención esta pagina. Chevere

Anónimo dijo...

Calata es una danza vieja espaniola y calatis tiene algo que ver con el clero, calatis viene del latin..... No habran hecho nuestros antepasados una jerga mezclando este adjetivo quechua "q'ala" con esa elegante y rebuscada palabrita "calatis" o "calata"??? puede ser ah!!!, facil si los peruanos de antes eran como los de ahora, sobre todo los limenios o alimeniados

Anónimo dijo...

Soy médico chilena. Ayer le pedí a un paciente peruano, que se desvistiera para examinarlo. Me miró sorprendido y exclamó "Calato, calato!". En ese momento la sorprendida era yo, ya que desconocía la palabra. Gracias a este excelente artículo me queda muy claro!

Freddy iori dijo...

Es muy distinto calatearse que desvestirse.
Uno puede despojarse de sus vestiduras pero quedarse con la prenda íntima puesta (desvestirse)
Estar calato o calata, es estar completamente desnudo.

Nota: la pronunciación de la palabra quechua "q'ala" es: jala.