
domingo, 15 de marzo de 2009
Gran Torino, lo último de Clint Eastwood

Beto Ortiz sobre Magaly Solier

viernes, 6 de marzo de 2009
¿Se puede leer a Proust en un libro electrónico?

Leer los siete tomos de la monumental obra de Marcel Proust, En busca del tiempo perdido, es claro que no podría realizarse con placer en un libro electrónico. No solo por la extensión desmesurada de la historia que nos cuenta, una novela que sería un acierto que los políticos lean puesto que uno de sus grandes temas es la memoria y cómo esta es necesaria para darle aunque sea un sentido a la existencia. Dos datos. El primero para aquellos jóvenes lectores que busquen respuesta, es más que seguro que en esta novela las encontrarán, pueden empezar leyendo el siguiente libro para principiantes: Proust para principiantes. Una de las enseñanzas de la novela se puede observar en la estupenda película Little Miss Sunshine, ganadora del Oscar a mejor guión original. En ella, sabemos que siempre tenemos un oportunidad para reparar nuestros errores.
Es difícil leer a Proust o a Hegel en libro electrónico
Su impresionante trayectoria avala a Antoine Compagnon (Bruselas, 1950), catedrático de Historia de la Literatura, como uno de los intelectuales que más ha estudiado la evolución del libro y de la lectura. En la actual encrucijada entre la cultura impresa y la revolución digital, Compagnon se muestra cauto y equidistante entre la nostalgia o el apocalipsis. "Es cierto que los jóvenes", comenta este erudito que imparte clases en universidades de París y de Nueva York, "están más acostumbrados a leer en una pantalla y está claro que las nuevas tecnologías resultan muy útiles a la hora de una búsqueda concreta o de una lectura fragmentada. Ahora bien, está por demostrar que sea más cómoda la pantalla que el papel impreso cuando se trata de un libro de gran volumen. En suma, es difícil una lectura prolongada de Proust o de Hegel en un libro electrónico. Conviene tener en cuenta que un libro impreso responde a una memoria espacial y a un paisaje. En realidad, un libro implica de algún modo un paisaje, un territorio a explorar. En ese sentido, una pantalla no permite una representación espacial del texto".
Profesor del Colegio de Francia y miembro del Alto Consejo para la Educación, Compagnon ha visitado esta semana Madrid para dar una conferencia en el Instituto Francés. Ponderado y afable, se resiste a los pronósticos fáciles a los que tan aficionados son algunos de sus colegas. "Lo cierto es que ignoro", explica, "si los libros electrónicos llegarán a adquirir más relevancia que los volúmenes en papel". Nada aficionado a caer en el pesimismo, según confiesa, Compagnon recuerda que la escasa afición de los jóvenes a la lectura supone uno de los más graves problemas de nuestra sociedad. "No obstante", matiza, "existe hoy una magnífica literatura infantil y juvenil, al tiempo que la extensión de la educación ha favorecido que mucha más gente que antes pueda leer Madame Bovary, por ejemplo. Nunca se ha leído tanto como hoy y eso no podemos perderlo de vista".
Compagnon desprende una actitud didáctica, fruto de muchos años de clases, y al hilo de sus reflexiones sobre la lectura afirma: "Leer requiere de largos momentos de soledad y el ritmo de la lectura no guarda ninguna relación con el ritmo de los medios audiovisuales, de los portátiles, de los móviles... Puede sonar a broma, pero el aburrimiento estimula la lectura y muchos recordamos aquellos largos veranos de nuestra adolescencia y juventud cuando leímos grandes novelas. Hoy parece que esté prohibido aburrirse".
Desde su doble perspectiva de profesor y de autor -ha publicado varios ensayos, entre ellos Los antimodernos (El Acantilado)-, Compagnon subraya que el futuro de los suplementos culturales y de los críticos está en el aire. "Está demostrado", apunta, "que las recomendaciones de la prensa hacia un libro no logran aumentar apenas sus ventas. Entretanto, Internet se ha convertido en el salón literario del siglo XXI donde la gente aconseja libros. Pero este sistema incluye fenómenos inquietantes, ya que en la Red existen posiciones dominantes y algunos jugadores disponen de mejores cartas".
miércoles, 4 de marzo de 2009
Gabriela Wiener y Emilio Bustamante vieron La teta asustada
Aunque recién este 12 de marzo se estrena en las salas limeñas la película ganadora del Oso de Oro, La teta asustada de Claudia Llosa y protagonizada por Magaly Solier, ya han salido algunas críticas importantes. Las considero importantes puesto que estos críticos, Gabriela Wiener y Emilio Bustamante, han visto la película en España. Este detalle aleja sus críticas de aquellas fundadas en prejuicio y el resentimiento que han invadido los blogs peruanos en estas últimas semanas. Si desean enterarse un poco sobre este debate de prejuicios y a veces ideas y argumentos atendibles pueden visitar el blog de Gustavo Faveron, Puente aéreo, en el cual se dedica más de una entrada a este tema. Desde un comentario de trabajos académicos sobre Madeinsusa hasta un folclórica antología de los principales prejuicios que con tolerancia Faveron permite en la sección de comentarios.
La teta ha asustado a muchos. La teta impone. A algunos les asusta que la película toque a sus cholos sanos y sagrados, a otros les asusta que no esté ahí retratada la verdad sobre el drama de la violación de las mujeres durante las décadas de violencia en el Perú, hay a quienes les asusta que la directora peruana más exitosa del momento sea rubia, tenga ojos azules y sea sobrina de Vargas Llosa, hay muchos otros a los que realmente les asusta que pueda ser una buena película y hasta hay algunos a los que les asusta la posibilidad de que sea mala.
Yo fui a verla también un poco asustada, sobre todo después de leer las polémicas en los blogs peruanos que estaba llenos de opiniones de gente que no la había visto. Fui a verla con mi hermana que es la compañía perfecta para ir al cine y para ver La teta asustada, pese a que es antropóloga y pese a que trabajó para
Pero mi hermana no es de ese tipo de gente. Así que las únicas voces que escuché fueron las (horribles) voces en mi cabeza: a mí no me van a dar gato por cuy en lo que a mundo andino se refiere, mi viejo escribía sobre agro, mi mamá hacía pagos a los apus, una vez chacché coca con un brujo en el lago Titicaca y fui al entierro de los ocho periodistas.
Pero Llosa se había colocado nuevamente en un lugar incómodo desde donde narrar y cuestionar lo narrado, y haciéndolo nos había colocado a todos los espectadores en ese mismo delicado lugar. Y que por eso mismo, y no solo por eso, me pareció que era la mejor película peruana que había visto nunca. Y la mejor película sobre el Perú que había visto, pero una película que es sobre el Perú tanto como las películas de Ripstein son sobre México o las de Berlanga sobre España. Es decir, una película. Llosa no intentaba hacer un tratado etnográfico, intentaba contarme una historia, con una mirada (porque la película tiene una mirada) que penetraba con sutileza y lucidez en nuestros asuntos más dolorosos.
Claudia Llosa trabaja con este material en bruto de historias vivas –como la anécdota de la supuesta enfermedad de “la teta asustada”, un extraño mal que aqueja a las hijas de las mujeres violadas durante la guerra, testimonio que ha sido recogido, según la directora, por
La película se inicia con la pantalla en negro y una canción en quechua. La imagen emerge: la voz corresponde, a una anciana indígena moribunda que relata cantando desde su lecho la violación de la que fue víctima varios años atrás, durante la guerra interna. El primer plano de la anciana deja ver apenas una parte de la almohada y el respaldar de madera pintada de la cama. Fausta entra al encuadre, también cantando en quechua, en un susurro, y cambia luego los versos por palabras de cuidado y cariño hacia la anciana, que es su madre. Cuando se hace el contraplano descubrimos en la enorme ventana abierta a un pueblo joven; hasta ese momento habíamos creído que la acción transcurría en la sierra. Con notable capacidad de síntesis, la narradora nos ha hecho recorrer, imaginaria y emotivamente, tiempo y espacio sin cambiar de escena. La cámara se acerca a Fausta con el fondo del paisaje en la ventana, mientras que por los gestos y palabras de la joven comprendemos que la madre ha muerto; visualmente la ciudad parece llamar a Fausta, quien comienza a desprenderse de la madre y a entrar en el mundo.
No obstante, esta suerte de proceso de individuación será difícil. La muerte de la madre da inicio a un duelo; pero Fausta, en realidad, siempre ha vivido en duelo. Sufre la enfermedad de la teta asustada. El terror experimentado por la madre durante la violación se ha transmitido por la leche a la hija. Se comenta que el alma de Fausta huyó de ella espantada y se escondió bajo la tierra. El miedo y la pulsión de muerte se manifiestan en el rostro y las maneras del personaje, pero adquieren una simbología concreta: se hallan físicamente representados dentro de su cuerpo. A los pocos minutos de iniciado el filme nos enteramos de que Fausta lleva una papa en la vagina para evitar ser ultrajada como su madre. Con la papa, Fausta pretende impedir la violación, pero en realidad la mantiene presente. Cuando la papa empieza a germinar en su cuerpo, ella corta los brotes como si cortara las uñas o los pelos de un cadáver. La papa es un cadáver; Fausta conserva a la muerte dentro de sí. Sigue vinculada al pasado doloroso que le impide integrarse al mundo emergente que la rodea.
La clave baja de iluminación le da a la película una atmósfera mortuoria constante. Es verdad que aparentemente se buscaría un contrapunto entre la vida y la muerte a lo largo del filme: la fiesta y el duelo, los alegres matrimonios que organiza la familia de Fausta y el cadáver insepulto de la madre, el vestido de novia sobre la cama y el cuerpo embalsamado debajo, la piscina en el lugar destinado originalmente a la tumba; pero incluso las situaciones humorísticas o festivas son disforizadas por la fotografía en claroscuros, el plano (lejano) o la cámara (fija o en movimiento lateral lento) que siempre encuentra a la protagonista en un término más próximo o la descubre mediante la composición del encuadre, imponiendo su gesto temeroso y abatido. Las fiestas y las situaciones humorísticas, además, no son del todo logradas porque la mirada lejana y desapegada tiene también el efecto de ridiculizar las costumbres de los personajes; no permite que el espectador disfrute las acciones desde dentro sino que apenas se ría de ellas.
En cuanto protagonista, Fausta tiene una misión: enterrar a su madre en su pueblo, pero carece de los recursos económicos para ello. Deberá entonces salir al mundo para conseguirlos. Es así como se emplea de doméstica en la casa de Aída, una pianista de clase alta. La casa de Aída nos hace reparar en la representación de la ciudad que hasta el momento hemos visto: Lima es un pueblo joven lleno de inmigrantes con costumbres pintorescas. La casa de Aída está rodeada por esa Lima (a su puerta se ve un mercadillo); sin embargo, semeja una fortaleza con un inmenso jardín, fachada neocolonial y mobiliario colonial, y cuando desciende la puerta automática es como si se cerraran los ojos y los oídos de una clase: no se ve más el entorno ni se le escucha. La relación de Aída con Fausta podrá ser leída a partir de esta escenografía, asimismo, como de carácter colonial: al percatarse Aída de cierta cualidad de Fausta, la explotará como un recurso.
Para continuar leyendo la crítica de Emilio Bustamante, hagan clic aquí.
lunes, 23 de febrero de 2009
El lector (primeras líneas)

El lector (Der Vorleser)

(Adaptado de La Librería) El lector es una obra aparecida en septiembre de 1997 y que ha tenido ocho amplias ediciones en su formato original y unas cuantas en su edición de bolsillo.
La historia del libro es sencilla a pesar de los recovecos insinuantes en los que nos sumerge una vez iniciada la lectura. Un chico de quince años atraviesa una hepatitis en época de la posguerra alemana. Vive en un tranquilo y pobre barrio junto a su familia. Un día, volviendo a casa desde el colegio, se encuentra mal y empieza a vomitar en plena calle. Hasta él llega una mujer que aparenta ser unos veinte años mayor. Le ayuda a lavarse y a encontrarse mejor, hasta que vuelve a casa. Al cabo de unos días su madre le pide que le lleve un ramo de flores como agradecimiento por su bondad. Y es en ese momento en el que, a consecuencia de la edad y su inocencia, empieza una relación amorosa dotada de ciertos hábitos especiales. Una relación que empieza ineludiblemente en una bañera y con las lecturas de ciertos clásicos por parte de Michael y que a ella, Hanna, le causan un gran placer. La mujer ejerce de revisora en un tranvía con unos horarios alternantes. Esta relación, a veces tormentosa, llega a su fin en el momento en el que ella, sin ningún tipo de explicación, desaparece. Pero el destino siempre vuelve, y el azar hará que Hanna conviva con él hasta el fin de sus días.
Nos encontramos con una obra compleja, bastante compleja. Lo que puede ser una historia romántica al más puro estilo “El graduado”, se nos va enrevesando con unos complejos mecanismos que no acabamos de dilucidar bien. Y es que, cuando nuestro chiquillo pasa a estudiar Derecho y a hacer ciertas prácticas en un juicio, empiezan a aflorar esos fantasmas del pasado y que vuelven con unas facetas que no teníamos idea de su repercusión. Y son esos fantasmas del pasado los que le hacen madurar al protagonista y los que le logran perturbar tomando conocimiento de hechos que creía alejados y que, a la postre, atormentan a todos aquellos que han tenido una mínima relación con los sucesos del holocausto.
Porque de eso es lo que va el relato. De la pena y la redención, de la expiación y la culpabilidad, del amor y el odio, de todo ello mezclado y de cómo el tiempo, que todo lo borra, no es capaz de ni tan siquiera depositar una pátina de lejanía en unos sucesos que nos han dejado sin aliento. Micheal no es capaz de discernir, en su maduración, si ese amor que ha condicionado toda su vida y ha llevado a la bancarrota a su posterior matrimonio, es algo por lo que merece luchar y redimir o es algo por lo que olvidar y pasar página. Pero muy a su pesar, esa página pesa demasiado en su memoria como para dar esquinazo a ese primer amor que nos marca de forma indeleble. Y esas lecturas, que en un principio toma por puro placer sensual junto a la bañera, se convierten en una losa placentera pero ineludible y que mantendrá durante los casi veinte años de separación, gracias a cintas magnetofónicas, y a pesar de saber la verdad sobre la historia de su amante. Porque ¿somos nosotros, meros espectadores de ese pasado infierno, jueces valedores en caso de saber la verdad sobre los acontecimientos? En este caso ni los consejos de su padre, filósofo y maestro, ni los de su profesor de Derecho, le harán ver que la redención hay que trabajársela uno mismo. En este caso la culpable Hanna. Que sus ayudas pueden ser algo que haría más daño que beneficio está por ver, un algo que con los años entenderá aunque arrastre ese pesar toda su vida…
Bernhard Schlink (Bielefeld, 1944) ejerce de juez y vive entre Bonn y Berlín. Es el autor de tres novelas policíacas acogidas con gran éxito de público y galardonadas con diversos premios: La justicia de Selb, escrita en colaboración con Walter Popp, y, ya en solitario, El engaño de Selb y El fin de Selb. Después publicó El lector, que fue saludada como un gran acontecimiento literario, tanto en Alemania como en sus treinta traducciones, se convirtió en un extraordinario best-seller internacional y fue galardonada, entre otros, con el Premio Hans Fallada y el Welt de Literatura, el premio italiano Grinzane Cavour y el francés Laure Bataillon, y el Premio Ehrehgabe de la Dusseldorf Heinrich Heine Society. Su posterior libro, Amores en fuga, confirmó su extraordinario talento. El regreso es su última novela.
La reseña de Anagrama de El lector es la siguiente:
"Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tolstói, Dickens... El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro. Siete años después, Michael, estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de criminales de guerra nazis y de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó... Bernhard Schlink ha escrito una deslumbrante novela sobre el amor, el horro y la piedad; sobre las heridas abiertas de la historia; sobre una generación de alemanes perseguida por un pasado que no vivieron directamente, pero cuyas sombras se ciernen sobre ellos".
Slumdog millonaire (A and Q o ¿Quién quiere ser millonario?)

(Adaptado de La librería) Esta obra primeriza del autor trata de un chico de dieciocho años que se presenta al concurso de televisión ¿Quiere usted ser millonario?, y poco a poco, sin querer, va acertando todas las respuestas. La policía, a instancias del productor del programa lo detiene y le llevan a comisaría. Allí el pobre se ve interrogado de mala manera y torturado hasta casi perder el conocimiento. En esto aparece una chica que declara ser su abogada defensora. Le lleva a casa y le da un poco de alimento. Y cuando nuestro chico cobra la calma le empieza a contar su vida. Una vida que da las claves de cómo ha sido posible contestar esas doce preguntas que le han hecho ganar mil millones de rupias. Y es ahí donde empieza la historia que narra el libro.
El estilo del libro es el clásico de los narradores indios. No se andan por las ramas. Unas frases cortas que hilan la trama de manera sencilla y eficiente. Sin espacios aburridos para descripciones y con un ritmo endiablado. El libro viene dividido en un prólogo, epílogo y doce capítulos, como si de un libro de cuentos orientales se tratara y os aseguro que es imposible irse a la cama dejando un capítulo a medias. El escritor domina la técnica narrativa como pocos y nos mete en la piel del protagonista como en pocos libros. El tema del concurso no es sino una argucia para hilar la vida desmembrada de Rama Mahoma Thomas. Una vida que es como la de millones de chicos de ese inmenso país, intensa, alegre y trágica a la vez.
Vikas Swarup, hijo de una ilustre familia de abogados, nació en Allahabad, ciudad famosa por haber dado a la India cuatro primeros ministros. En la universidad de dicha ciudad estudió Historia Moderna, Psicología y Filosofía, y posteriormente ganó varios concursos nacionales de debate. Tras licenciarse se unió al Cuerpo Diplomático Indio, siendo destinado a Turquía, los Estados Unidos, Etiopía y el Reino Unido. Actualmente está destinado en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Delhi, como director de las relaciones de India con Pakistán. ¿Quién quiere ser millonario? es su primera novela y ha recibido una magnífica acogida de crítica y público y ha sido traducida a diecisiete idiomas.
La reseña de Anagrama de ¿Quién quiere ser millonario? presenta así la novela:
"¿Por qué cree usted que Rama Mahoma Thomas, el protagonista de esta novela, un camarero sin un céntimo de Mumbai, está en la cárcel?: A) Por haberle dado un puñetazo a un cliente; B) Por haberle dado un puñetazo a una vaca; C) Por haber robado dinero de la caja; D) Por haber ganado la versión india del programa concurso ¿Quiere ser millonario? Si cree que la respuesta puede ser la D, bienvenido a Dharavi, el mayor suburbio de la India, donde todo es posible. Porque ¿cómo puede ser que un muchacho de dieciocho años, analfabeto y pobre, sepa todas las respuestas del programa concurso más famoso y gane los mil millones de rupias? Así, pregunta tras pregunta, se nos presenta un espejo de la sociedad y la historia de la India. Una novela que atraviesa muchos géneros, diversas épocas y diferentes lugares, en la que el autor nos conduce de la farsa a la denuncia social, del romance a la indignación, del lujo más desenfrenado a la más degradante miseria, para sorprendernos al final con un giro inesperado al más puro estilo thriller".
jueves, 19 de febrero de 2009
La teta asustada

Todavía hay personas que tratan de minimizar los logros de personas con talento. Aquí la lista de los últimos ganadores del Oso de oro del Berlinale. Entre estas películas, Magnolia es una de las pocas que la gran mayoría podría ver gracias al cable, obviamente La delgada línea roja. Sin embargo, creo que la película de Thomas Anderson es un claro ejemplo de a qué producciones se les otorga este premio.
sábado, 14 de febrero de 2009
Tirante el Blanco
viernes, 13 de febrero de 2009
La teta asustada gana en Berlín

viernes, 6 de febrero de 2009
La teta asustada
martes, 3 de febrero de 2009
Milk
jueves, 22 de enero de 2009
Oscar 2009
Para los cinéfilos, les dejó la lista de los nominados 2009.Richard Jenkins in “The Visitor” (Overture Films)
Frank Langella in “Frost/Nixon” (Universal)
Sean Penn in “Milk” (Focus Features)
Brad Pitt in “The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.)
Mickey Rourke in “The Wrestler” (Fox Searchlight)
Josh Brolin in “Milk” (Focus Features)
Robert Downey Jr. in “Tropic Thunder” (DreamWorks, Distributed by DreamWorks/Paramount)
Philip Seymour Hoffman in “Doubt” (Miramax)
Heath Ledger in “The Dark Knight” (Warner Bros.)
Michael Shannon in “Revolutionary Road” (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage)
Anne Hathaway in “Rachel Getting Married” (Sony Pictures Classics)
Angelina Jolie in “Changeling” (Universal)
Melissa Leo in “Frozen River” (Sony Pictures Classics)
Meryl Streep in “Doubt” (Miramax)
Kate Winslet in “The Reader” (The Weinstein Company)
Amy Adams in “Doubt” (Miramax)
Penélope Cruz in “Vicky Cristina Barcelona” (The Weinstein Company)
Viola Davis in “Doubt” (Miramax)
Taraji P. Henson in “The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.)
Marisa Tomei in “The Wrestler” (Fox Searchlight)
“Bolt” (Walt Disney), Chris Williams and Byron Howard
“Kung Fu Panda” (DreamWorks Animation, Distributed by Paramount), John Stevenson and Mark Osborne
“WALL-E” (Walt Disney), Andrew Stanton
“Changeling” (Universal), Art Direction: James J. Murakami, Set Decoration: Gary Fettis
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Art Direction: Donald Graham Burt, Set Decoration: Victor J. Zolfo
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Art Direction: Nathan Crowley, Set Decoration: Peter Lando
“The Duchess” (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films), Art Direction: Michael Carlin, Set Decoration: Rebecca Alleway
“Revolutionary Road” (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage), Art Direction: Kristi Zea, Set Decoration: Debra Schutt
“Changeling” (Universal), Tom Stern
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Claudio Miranda
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Wally Pfister
“The Reader” (The Weinstein Company), Chris Menges and Roger Deakins
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Anthony Dod Mantle
“Australia” (20th Century Fox), Catherine Martin
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Jacqueline West
“The Duchess” (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films), Michael O’Connor
“Milk” (Focus Features), Danny Glicker
“Revolutionary Road” (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage), Albert Wolsky
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), David Fincher
“Frost/Nixon” (Universal), Ron Howard
“Milk” (Focus Features), Gus Van Sant
“The Reader” (The Weinstein Company), Stephen Daldry
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Danny Boyle
“The Betrayal (Nerakhoon)” (Cinema Guild), A Pandinlao Films Production, Ellen Kuras and Thavisouk Phrasavath
“Encounters at the End of the World” (THINKFilm and Image Entertainment), A Creative Differences Production, Werner Herzog and Henry Kaiser
“The Garden” A Black Valley Films Production, Scott Hamilton Kennedy
“Man on Wire” (Magnolia Pictures), A Wall to Wall Production, James Marsh and Simon Chinn
“Trouble the Water” (Zeitgeist Films), An Elsewhere Films Production, Tia Lessin and Carl Deal
“The Conscience of Nhem En” A Farallon Films Production, Steven Okazaki
“The Final Inch” A Vermilion Films Production, Irene Taylor Brodsky and Tom Grant
“Smile Pinki” A Principe Production, Megan Mylan
“The Witness - From the Balcony of Room 306” A Rock Paper Scissors Production, Adam Pertofsky and Margaret Hyde
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Kirk Baxter and Angus Wall
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Lee Smith
“Frost/Nixon” (Universal), Mike Hill and Dan Hanley
“Milk” (Focus Features), Elliot Graham
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Chris Dickens
“The Baader Meinhof Complex” A Constantin Film Production, Germany
“The Class” (Sony Pictures Classics), A Haut et Court Production, France
“Departures” (Regent Releasing), A Departures Film Partners Production, Japan
“Revanche” (Janus Films), A Prisma Film/Fernseh Production, Austria
“Waltz with Bashir” (Sony Pictures Classics), A Bridgit Folman Film Gang Production, Israel
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Greg Cannom
“The Dark Knight” (Warner Bros.), John Caglione, Jr. and Conor O’Sullivan
“Hellboy II: The Golden Army” (Universal), Mike Elizalde and Thom Floutz
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Alexandre Desplat
“Defiance” (Paramount Vantage), James Newton Howard
“Milk” (Focus Features), Danny Elfman
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), A.R. Rahman
“WALL-E” (Walt Disney), Thomas Newman
“Down to Earth” from “WALL-E” (Walt Disney), Music by Peter Gabriel and Thomas Newman, Lyric by Peter Gabriel
“Jai Ho” from “Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Music by A.R. Rahman, Lyric by Gulzar
“O Saya” from “Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Music and Lyric by A.R. Rahman and Maya Arulpragasam
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), A Kennedy/Marshall Production, Kathleen Kennedy, Frank Marshall and Ceán Chaffin, Producers
“Frost/Nixon” (Universal), A Universal Pictures, Imagine Entertainment and Working Title Production, Brian Grazer, Ron Howard and Eric Fellner, Producers
“Milk” (Focus Features), A Groundswell and Jinks/Cohen Company Production, Dan Jinks and Bruce Cohen, Producers
“The Reader” (The Weinstein Company), A Mirage Enterprises and Neunte Babelsberg Film GmbH Production, Nominees to be determined
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), A Celador Films Production, Christian Colson, Producer
“La Maison en Petits Cubes” A Robot Communications Production, Kunio Kato
“Lavatory - Lovestory” A Melnitsa Animation Studio and CTB Film Company Production, Konstantin Bronzit
“Oktapodi” (Talantis Films), A Gobelins, L’école de l’image Production, Emud Mokhberi and Thierry Marchand
“Presto” (Walt Disney), A Pixar Animation Studios Production, Doug Sweetland
“This Way Up” A Nexus Production, Alan Smith and Adam Foulkes
“Auf der Strecke (On the Line)” (Hamburg Shortfilmagency), An Academy of Media Arts Cologne Production, Reto Caffi
“Manon on the Asphalt” (La Luna Productions), A La Luna Production, Elizabeth Marre and Olivier Pont
“New Boy” (Network Ireland Television), A Zanzibar Films Production, Steph Green and Tamara Anghie
“The Pig” An M & M Production, Tivi Magnusson and Dorte Høgh
“Spielzeugland (Toyland)” A Mephisto Film Production, Jochen Alexander Freydank
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Richard King
“Iron Man” (Paramount and Marvel Entertainment), Frank Eulner and Christopher Boyes
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Tom Sayers
“WALL-E” (Walt Disney), Ben Burtt and Matthew Wood
“Wanted” (Universal), Wylie Stateman
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce and Mark Weingarten
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Lora Hirschberg, Gary Rizzo and Ed Novick
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Ian Tapp, Richard Pryke and Resul Pookutty
“WALL-E” (Walt Disney), Tom Myers, Michael Semanick and Ben Burtt
“Wanted” (Universal), Chris Jenkins, Frank A. Montaño and Petr Forejt
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton and Craig Barron
“The Dark Knight” (Warner Bros.), Nick Davis, Chris Corbould, Tim Webber and Paul Franklin
“Iron Man” (Paramount and Marvel Entertainment), John Nelson, Ben Snow, Dan Sudick and Shane Mahan
“The Curious Case of Benjamin Button” (Paramount and Warner Bros.), Screenplay by Eric Roth, Screen story by Eric Roth and Robin Swicord
“Doubt” (Miramax), Written by John Patrick Shanley
“Frost/Nixon” (Universal), Screenplay by Peter Morgan
“The Reader” (The Weinstein Company), Screenplay by David Hare
“Slumdog Millionaire” (Fox Searchlight), Screenplay by Simon Beaufoy
“Frozen River” (Sony Pictures Classics), Written by Courtney Hunt
“Happy-Go-Lucky” (Miramax), Written by Mike Leigh
“In Bruges” (Focus Features), Written by Martin McDonagh
“Milk” (Focus Features), Written by Dustin Lance Black
“WALL-E” (Walt Disney), Screenplay by Andrew Stanton, Jim Reardon, Original story by Andrew Stanton, Pete Docter
martes, 20 de enero de 2009
Cine en San Isidro
Martes 20
Un solitario buscador de oro llega a Alaska en busca de fortuna y se aloja, sin saberlo, en casa de un bandido.
Director: Bob Fosse. EEUU, 1979. Con: Roy Scheider, Jessica Lange, Leland Palmer.
Retrata la dureza, el esplendor y decadencia del mundo del espectáculo, a través de la historia de un implacable y exigente coreógrafo. Película ganadora del Óscar a mejor Banda Sonora adaptada, vestuario, dirección artística y montaje.
Director: Charles Chaplin (EE.UU., 1928). Con: Charles Chaplin, Al Ernest Garcia, Mena Kennedy. Huyendo de la policía, Charlot se refugia en un circo durante una función, siendo confundido por el público por otro actor más.
Director: Martin Scorsese. (EE.UU., 1977) Con: Robert De Niro, Liza Minnelli, Lionel Stander.
Un impetuoso saxofonista que quiere pertenecer a una gran banda y una tímida cantante de bar que sueña con ser famosa, inician una tormentosa relación.
viernes, 16 de enero de 2009
El curioso caso de Benjamin Button
