sábado, 19 de diciembre de 2009

Viuda de Octavio Paz, escribirá memoria

Mucho se ha escrito sobre la vida y obra del poeta, narrador y ensayista mexicano Octavio Paz (1914 – 1998). Merecidamente por supuesto. En vida, Paz se mantuvo siempre en el centro de la discusión artística, política y social de su país. Mientras su poesía avanzaba por los terrenos del erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre, su posición política nunca dejó de enardecer los ánimos de sus detractores.
Sin embargo, creo que pocos escritores han tenido el privilegio de que sus viudas escriban un libro de memorias en donde cuenten facetas poco conocidas de su vida en común.
Resulta que Marie José Tramini se ha embarcado en dicho libro y en él da cuenta de anécdotas y detalles que permiten conocer de una manera diferente al poeta que ganó el Nóbel en 1990.

Transcribo algunos fragmentos que encuentro en el diario El Comercio:

Estábamos en un avión y me dijeron: ¿Qué profesión tiene? Yo no sabía qué poner; así que le pregunté [a Paz]: “¿Qué pongo? ¿Ama de casa? Yo no soy ama de casa. ¿Artista? No quiero pretender. ¿Entonces?”. Y él me dijo: “pon musa”, y, ¿saben qué? Lo puse”… “Fue lo más fácil porque [yo] era natural”.
La pintora francesa reconoció también que la relación con Paz fue sentimental, no intelectual. “No me enamoré precisamente de su arte epistolar”, dijo la segunda esposa de Octavio Paz. “Resultó que era un gran poeta, pero me enamoré de un hombre”, agregó con tono pícaro.
Marie José Paz, quien es la única heredera del legado poético e intelectual de Octavio Paz, informó que actualmente prepara la edición de un nuevo libro con cartas del poeta mexicano, que podría ser publicado en el 2010.
“Octavio Paz escribía muchísimo, él adoraba escribir cartas, y no tenía correo electrónico, no tenía computadora, todo lo hacía a mano, muchas veces la gente dice banalidades en sus cartas, Octavio Paz no, siempre escribía algo maravilloso, sobre un libro, sobre un escritor, sobre política”, contó.
El poeta se casó por primera vez con la escritora Elena Garro, con quien tuvo una hija, Helena Paz. En 1964, el poeta conoció a Marie José Tramini y poco después contrajo matrimonio con ella
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jueves, 17 de diciembre de 2009

II Premio C.P.L Novela Breve 2010

Quienes de una u otra manera están vinculados con el quehacer literario saben de la controversia que generan los concursos literarios. Por un lado - como imaginarán - están los que acusan de que estos ya están arreglados y que los premios se distribuyen solo entre quienes están dentro de una camarilla de amigos y recomendados. No se premia la calidad sino la astucia o suerte de pertenecer al círculo de los selectos. Por el otro, están quienes consideran que estos concursos buscan, más bien, mantener una puerta abierta que permite conocer a los verdaderos escritores pues, en principio, no se premia a la persona, sino a la obra.

Por ejemplo, a mediados de este año, en este blog, se armó una intensa discusión cuando Jorge Eduardo Benavides obtuvo el Premio de Novela del Banco Central de Reserva con su obra La paz de los vencidos. Acusaciones como que había una previa amistad entre el ganador y algunos miembros del jurado o, de otro lado, que estos concursos tendrían que limitarse solo a novatos y que no era justo que escritores profesionales participaran, se confrontaron con argumentos que sostenían que la escritura literaria, en sí misma, por fortuna, no limitaba a nadie por su condición. Mejor dicho, escriben todos los que quieran hacerlo. Por lo menos, así era en la mayoría de concursos (tampoco se podía poner la mano en el fuego por todos). El anonimato de los participantes y el conocimiento público de quiénes eran los miembros del jurado proponía, precisamente, valorar la calidad de la obra. Finalmente iba a ser el lector en general quien iba corroborar o no el buen juicio del jurado y la solidez del concurso.
En todo caso, en cuanto al premio de novela del BCR obtenido por Jorge Eduardo Benavides, mi posición es muy clara. Fue un reconocimiento justo. Frente a cualquier duda, solo hay que darse el tiempo de leer la mencionada novela.
Ahora bien, todo esto viene a cuento porque me llega la información oficial sobre la segunda convocatoria a concurso de novela organizado por la Cámara Peruana del Libro. Hay que recordar que Selenco Vega, con su novela Segunda Persona fue el ganador de la primera convocatoria.
Si acaso están libres de todo prejuicio y hay una novela en proyecto que palpita dentro de ustedes, pues aquí les dejo las bases de esta convocatoria.

II PREMIO CÁMARA PERUANA DEL LIBRO NOVELA BREVE 2010

La Cámara Peruana del Libro lanzó el Segundo Premio Cámara Peruana del Libro Novela Breve 2010. Esta iniciativa tiene el propósito de alentar la creatividad literaria de la población, fomentar la lectura del libro original y promover la oferta editorial.
Los interesados en participar de la convocatoria tienen hasta el 30 de abril del 2010 para presentar sus obras inéditas, con una extensión de 70 a 150 páginas. Los únicos requisitos para ser parte de este reto literario son: ser mayor de edad y tener la nacionalidad peruana.
El jurado calificador está conformado por Alonso Cueto, miembro de la Academia Peruana de la lengua, narrador ganador del Premio Herralde y finalista del Premio Planeta; Marco Martos, presidente de la Academia Peruana de la Lengua, poeta y catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Carmen Ollé, poeta, narradora actualmente la escritora peruana más renombrada a nivel internacional; así como un representante de la Cámara Peruana del Libro.
Dicha comisión elegirá a un solo ganador, quien se hará acreedor a un premio de 10 mil soles y a la publicación de la novela por parte de una de las editoriales asociadas a la CPL.
La premiación de la novela ganadora se realizará en la 15° Feria Internacional del Libro de Lima FIL-Lima 2010; mientras que la presentación del libro publicado se efectuará durante la 31° Feria del Libro Ricardo Palma.
Los trabajos participantes deberán presentarse en la sede de la Cámara Peruana del Libro (avenida Cuba Nº 427, Jesús María), en días laborables y horario de oficina. Las bases del II Premio Cámara Peruana del Libro Novela Breve 2010 pueden ser descargadas en la página web www.cpl.org.pe

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lunes, 14 de diciembre de 2009

RETRATOS DE JUAN CARLOS ONETTI

Una grata sorpresa encontrar este retrato del escritor Juan Carlos Onetti. Es decir, por lo general, muchos nos habíamos creado una imagen un tanto ácida y huraña del escritor uruguayo. Por un lado, sus novelas y cuentos dejaban entrever la apreciación acerba del escritor con relación a su entorno. Por otro lado, su propia conducta, al parecer algo reacia con sus seguidores, su aislamiento en los años finales de su vida, y, por qué no, el escaso paquete de fotografías suyas que estimularon la leyenda de un escritor arisco, por lo menos, para quienes no tuvimos el privilegio de conocerlo en persona.
Bueno, ahora me entero que Hermenegildo Sábat acaba de publicar en un libro veintidós retratos que el autor ha definido como "una interpretación gráfica de Juan Carlos Onetti". Lo que un dibujante vio en los ojos de un escritor.

Da escalofrío, pero un escalofrío especial, un regocijo, mirar estos retratos que Sábat hace de Juan Carlos Onetti. Aquí no funciona sólo el retrato: hay un hombre que mira a otro, y del encuentro de ambas miradas nace un coloquio que el lector percibe como el más cálido abrazo del que está hacia el que ya se despidió mirando. Y da regocijo, en primer lugar, porque este de Sábat es también el Onetti que uno habría soñado encontrar en los años en que el autor de El pozo no era aún, técnicamente, un pesimista militante. Y es, también, el Onetti verdadero, il vero Onetti, que diría su hijo Jorge. Dice Omar Prego Gadea –que sabe tanto de esa mirada– que el título que Menchi Sábat ha puesto a su libro es uno de los grandes aciertos. Es verdad; aparte de los dibujos, que son magistrales, ese subrayado le va a Onetti como si él estuviera escribiendo la autobiografía de su mirada
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sábado, 12 de diciembre de 2009

La teta asustada gana Festival de Cine de La Habana

Comparto la alegría por la noticia que da cuenta del más reciente reconocimiento a la película de Claudia Llosa, "La teta asustada". Esta acaba de obtener el primer premio para largometraje de ficción del Festival de Cine Joven de La Habana.
El segundo premio "Coral" en esta categoría correspondió a la chileno-mexicana "La Nana", de Sebastián Silva, y el tercero a la brasileña "Viajo porque necesito, vuelvo porque te amo", de Marcelo Gómes y Karim Aïnouz.
Muy bien por el equipo de Claudia Llosa. Aun cuando la querida actriz Magali Solier, en este caso, no obtuvo el premio como mejor actriz (este fue para Catalina Saavedra por "La Nana"), estoy seguro que la actuación Magali dejó la buena impresión de siempre. Por supuesto que no desmerezco el reconocimiento para la chilena Catalina Saavedra. Tuve la oportunidad de ver "La Nana" en el Festival de Cine de Lima y, ni hablar, buena actuación.

A Garcia Lorca hay leerlo, más que hallar su tumba

A pesar de los frustrantes resultados, la búsqueda de los restos del poeta Federico García Lorca continúan. Me entero por el diario Abc que la Junta de Andalucía ha comunicado la decisión de ampliar la zona de excavación así como el tiempo de duración de los trabajos, tal como ha solicitado la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada.
No obstante, en el mismo artículo se da cuenta de opiniones que habría que tomar en cuenta. Por ejemplo, para Manuel Fernández-Montesinos, escritor y sobrino de García Lorca, más trascendente que esta angustiante búsqueda, sería la lectura de las obras del malogrado poeta y dramaturgo.
"Lo que se debe hacer es conocerle. Lo que hay que hacer con García Lorca es leer sus obras y todo lo que se ha escrito sobre él, aquello que le sitúa dentro de su grupo y de su época, de los movimientos artísticos del momento, de su familia, de su ciudad... García Lorca es un fenómeno y todo el mundo tiene a García Lorca en los labios, pero muchos no podrán mencionar ni tres obras suyas que no sean las famosas tragedias".

En el mismo artículo escritor por Sáinz / Logroño se transcribe un poema en donde García Lorca que estremece por el contenido que, a manera de testamento poético, da cuenta de su última voluntad.

«...Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas, / comprendí que me habían asesinado. / Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, / abrieron los toneles y los armarios, / destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. / Ya no me encontraron. / ¿No me encontraron? / No. No me encontraron. / Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba, / y que el mar recordó ¡de pronto! / los nombres de todos sus ahogados.»

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sábado, 5 de diciembre de 2009

LA NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Desde el viernes cuatro de diciembre, la nueva gramática de la lengua española puede ser hallada en librerías (por ahora, solo en las librerías de España). No obstante, la presentación oficial será el jueves 10 de diciembre cuando los reyes de España y las personas más reconocidas en este ámbito respalden la presentación de esta nueva gramática.
Probablemente para el ciudadano común, la noticia sea poco trascendente, y hasta parezca impregnada de un olor rancio y gastado, como el de las antiguas bibliotecas. Ni modo. A pesar de que nuestro idioma, como todos los demás, es un complejo entramado de unidades sonoras, morfológicas, semánticas y sintácticas (dignas de asombro), el conocimiento de esta maravillosa articulación debe ser de lo más insípido para el hablante en general.
Ahora bien, el hablante es, a fin de cuentas, quien sostiene la vigencia del sistema verbal. Sin él no hay lengua; no obstante, es precisamente para el hablante que todo el asunto gramatical es una caminata insufrible por un laberinto del que escapó apresuradamente cuando acabó su educación básica.
Todos usamos el idioma, con mayor o menor habilidad, todos nos valemos de ella para establecer nuestras múltiples interrelaciones sociales, aunque no a todos les interese que, después de más de setenta años, haya habido consenso para publicar una gramática "0ficial" que servirá de referencia para todo aquello que esté relacionado con el idioma: ortografía, redacción, estilo.
Habrá que buscar la manera de echarle una mirada a la edición. La que al parecer contiene más de cuatro mil páginas, al menos la principal. Sé que habrá otra edición de setecientas páginas para los más humanos y, luego, otra edición de doscientas cincuenta páginas para los ciudadanos más normales.

Una nota recogida del diario Nación nos ilustra de mejor manera

“La obra muestra las construcciones que los hispanohablantes compartimos, y también las que nos diferencian. Es mucho más detallada que cualquiera de las gramáticas académicas publicadas hasta ahora, y una de las más extensas y pormenorizadas de las que se han escrito sobre el español”, dijo el académico de la Real Academia Española (RAE) y coordinador general del proyecto.
De acuerdo con Bosque, la publicación va más allá de ser una rigurosa investigación para fijar las normas gramaticales del español. “Esta obra hace compatible la descripción y la norma, pero también la tradición y la novedad. Es sensible a las innovaciones teóricas introducidas en los últimos decenios, pero aprovecha a la vez los mejores logros de la tradición gramatical hispánica”, explicó el académico.
La Nueva gramática de la lengua española consta de tres partes, pero por el momento se publicarán solo los dos primeros volúmenes, que ya están a la venta en España y algunos países de América Latina.
Estos dos volúmenes corresponden a la morfología (estudio de la estructura interna de las palabras) y a la sintaxis (las reglas gramaticales para combinar las palabras y expresar conceptos), y suman casi 4.000 páginas.
Bosque declaró que la obra contiene cerca de 40.000 ejemplos para ilustrar las explicaciones gramaticales, y la mitad de ellos son citas de textos literarios, científicos y ensayísticos procedentes de todos los países hispanohablantes.
La obra estará disponible en tres versiones para atender las distintas necesidades de los usuarios.
Así, la Nueva gramática de la lengua española reúne el texto completo y detallado para ser utilizado como obra de consulta general; el Manual es un volumen conciso y didáctico de 750 páginas, dirigido a profesores y estudiantes de español, mientras que la Gramática básica es una publicación orientada a un público más amplio".
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jueves, 3 de diciembre de 2009

HABLAR BIEN ¿PARA QUÉ?

Encuentro una nota interesante que vale la pena compartir. Está relacionado con lo que llamamos el buen uso del idioma. Una exigencia que aumenta en la medida que se toma conciencia de su importancia cuando se busca proyectar una imagen de profesionalismo.
No obstante, el correcto uso del idioma se debe sostener en principios gramaticales que, a su vez, deberán generar un conjunto de recomendaciones que estarán por encima de los modos de hablar regionales. Allí está, precisamente, el gran conflicto. La lengua es un sistema que, al final, termina por acomadarse a las necesidades de los hablantes. En este sentido, las reglas son más bien articulados arbitrarios de espíritu conservador que pierden vigencia rápidamente. Mientras más rápido se transforman las sociedades, más rápido envejecen algunas de estas recomendaciones.
En el blog de Caras, Héctor Velis-Meza, escribe un interesantísimo artículo sobre los constantes cambios que se vienen dando en las recomendaciones establecidas para el buen uso del idioma. Léanlo apenas tengan tiempo.

DE QUÉ SIRVE HABLAR BIEN

En mayo de 2004 publicamos con Hernán Morales Silva un libro que titulamos Vicios en el lenguaje del chileno. De inmediato tuvo buena acogida y fue necesario reimprimirlo varias veces, hasta que el año pasado suspendimos su publicación, pese a la demanda que seguía teniendo.
Las librerías reaccionaron de inmediato y preguntaron a qué se debía que un título que se vendía bien no se siguiera editando. La razón era muy sencilla. En una de las tantas revisiones a que sometemos los libros, descubrimos que numerosas incorrecciones que habíamos consignado… ya no le eran. Esa fue la razón por la que se tomó la decisión de no seguir en el mercado con un volumen que consignaba yerros que habían dejado de serlo por determinación de la Asociación de Academias de la Lengua Española.
-El verbo adecuar ahora se puede conjugar tildando la “u”: Yo adecúo, tú adecúas, el adecúa. Antes no era correcto hacerlo.
-El sustantivo maratón, que era masculino, ahora es ambiguo. Por lo tanto, ahora se puede decir la maratón, lo que en el pasado era propio de quienes hablaban mal.
-La voz homosexualismo no existía. Hoy se puede usar con propiedad.
-Los números ordinales 11 y 12 sólo eran undécimo y duodécimo, pero las nuevas modificaciones aceptan decimoprimero y decimosegundo.
-El adjetivo desapercibido antes sólo significaba desprovisto y desprevenido; hoy es sinónimo de inadvertido.
-El único superlativo de pobre era paupérrimo; en la actualidad, el Diccionario panhispánico de dudas de la Asociación de Academias de la Lengua Española también acepta pobrísimo.
-Los adjetivos autodidacto y polígloto, cuyos femeninos son autodidacta y políglota, curiosamente fueron enmendados y hoy es correcto decir “el pintor es autodidacta” en circunstancias que hasta hace poco sólo se aceptaba “el pintor es autodidacto”.
¿De qué sirve hablar bien? En realidad hablar bien es un lujo, un gusto que se dan muchas personas que disfrutan empleando los vocablos con la propiedad debida. Pero este deleite sólo lo disfrutan los escasísimos privilegiados que conocen el significado de las palabras y que se desenvuelven con un vocabulario superior a las veinte mil voces… Para hablar en la vida cotidiana se necesitan seis mil palabras; para leer un texto común, 25 mil; y uno de literatura, 65 mil.
... ¿Sabía usted que el adjetivo acucioso significa presuroso y no minucioso; que la expresión correcta es a diestro y siniestro; que adolecer significa causar una dolencia y no carecer; que la bitácora es un mueble donde se guardan los instrumentos de navegación; que decir “regreso en breves minutos” es un disparate, porque todos los minutos son breves; que la frase “hace un tiempo atrás” es una redundancia equivalente a decir subo para arriba; que los vocablos caries, lavazas y propóleos siempre se escriben con “s” final en singular; que detentar es ejercer ilegítimamente el poder; que experticia es una prueba pericial y no experiencia; que latente significa oculto; que edil quiere decir concejal y que la pachorra es indolencia y apatía y no desplante.
¿Y qué se gana con hablar bien?Me he convencido que poco. Numerosos amigos me han confidenciado que hablar bien es un riesgo, porque si llegan a decir repitiente en vez de “repitente”, seguramente todos van a pensar que son ellos los que están hablando mal.
...También he llegado a pensar que hablar bien irrita a mucha gente, especialmente a quienes se manejan con un vocabulario paupérrimo. Se justifican asegurando que a la larga la Academia de la Lengua termina por aceptar los vicios de lenguaje y que no vale la pena aprender algo que se va a modificar con el tiempo.
En consecuencia, hablar bien es sólo un placer solitario, porque muy pocas personas lo reconocen, algunas ni se dan cuenta, otras piensan que es uno el que está cometiendo los errores, no faltan los que agregan el calificativo de siúticos a los que usan adecuadamente el lenguaje y se termina convertido en el bicho raro de la sociedad.
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miércoles, 2 de diciembre de 2009

La máquina de escribir de McCarthy

La máquina de escribir que aparece en la imagen será subastada este viernes 4 de diciembre en la casa Christie´s de Nueva York. Esta vieja máquina le pertenece a uno de los escritores vivos más importantes de la literatura estadounidense, Cormac McCarthy. En ella, el novelista escribió practicamente toda su respetabilísima obra en más de cincuenta años.
Salvando la kilométrica distancia entre MacCarthy y este escribidor, tuve también una Olivetti parecida. La compré con uno de mis primeros sueldos obtenidos como redactor para el diario El Callao. La compré al cash en una tienda del Centro de Lima, Hiraoka. A diferencia de McCarthy, yo no establecí una relación duradera con mi Olivetti: seguía trabándome con las teclas y reacomodando, malhumorado, de tanto en tanto, la cinta rojinegra con la mano. De todas maneras, sí es cierto que en aquellos tiempos era una máquina muy funcional porque podías cargarla como un maletín, algo pesadito eso sí, pero que te permitía viajar con ella para donde te llevara la vida. Mi pequeña máquina de escribir pasó al retiro apenas tuve acceso una computadora de pantalla ámbar y con diez megas de disco duro. Tiempo después,una querida amiga compró la pequeña Olivetti para cedérsela a algún desventurado.
Por el contrario, Cormac McCarthy (a quien se conoce por esto lares por ser autor de la novela en la que se inspiraron los hermano Coen para construir la película ganadora del Oscar, Sin lugar para los débiles) sí logró mantener una larga relación con su máquina de escribir, la que ahora, según el diario La Ñ, podría llegar a ser subastada en cien mil dólares.

El escritor incluye, como parte del paquete, una nota que sirve como una garantía de propiedad:

"Esta máquina de escribir fue comprada por mi en una casa de empeño en Knoxville Tennessee en el otoño de 1958. Pagué cincuenta dólares por ella. Es una Olivetti Lettera 32 y el número de serie es 2143668. No ha sido arreglada o limpiada salvo una vez que le saque el polvo con un compresor de aire en una estación de servicio en el otoño de 2009 cuando ya estaba empezando a mostrar signos de desgaste... He tipiado sobre la máquina de escribir todo los libros que he escrito, incluyendo tres que no se han publicado aún. Incluyendo todo los borradores y correspondencia que escribí diría que han sido cerca de cinco millones de palabras a lo largo de un periodo de 50 años."
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lunes, 30 de noviembre de 2009

NOTICIAS DE LA FERIA DEL LIBRO

Semana complicada. ¿Para quien no? Hay tanto que quisiera anotar, pero tan poco tiempo en estos días de exámenes finales y de ceremonias. Ni modo, hay semanas así.
Por un lado, se complicó la fábula de los pishtacos que ahora dejó de ser una folklórica nota para convertirse en un asunto con bordes de artimaña política. De otro, el caso de la universidad Alas Peruanas - universidad que ha estado subvencionado el viaje de muchos personajes importantes - ha venido a estimular la imaginación de los ciudadanos peruanos. ¿Cómo funcionan en verdad los tejes y manejes de la vida política y empresarial en estos tiempos de avanzada civilización? Al parecer, los personajes sórdidos de la novela Conversación en la Catedral de Vargas Llosa, van quedando chicos frente a estos nuevos individuos de corte contemporáneo.

No obstante, para quienes sentimos la fascinación constante hacia los libros, seguimos de fiesta por la buena marcha de la 30 Feria de Libro Ricardo Palma.

Por mientras, y para hacer mancha con todos los otros medios que también vienen dándole cobertura a la Feria, les dejo algunas notas que han llegado a mi correro y que dan cuenta del buen avance de la Feria. Del mismo modo, les dejo alguna fotos enviadas por la gente de la Cámara del Libro. Imágenes que grafican bastante bien el espíritu de la gente que está yendo a la Feria, gente cuyo número ya sobrepasaba los catorce mil en el primer fin de semana.

Más de 14 mil personas visitaron la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma durante los tres primeros días de funcionamiento. Desde el mediodía hasta cerca de la medianoche, niños, jóvenes y adultos colmaron los 6 mil 500 metros cuadrados de recinto ferial, dedicados al escritor peruano Julio Ramón Ribeyro.
La Cámara Peruana del Libro puso en marcha este gran evento cultural el viernes 27 de noviembre. Y debido a la acogida del público lector, se espera superar el promedio de 150 mil visitas hasta el jueves 10 de diciembre, fecha en que se cierra la feria.
Promociones del 20, 30 y hasta 50 por ciento de descuento en libros y revistas originales, que se ofrecen en nuestros 204 stands, atrajeron las miradas hacia el Vértice del Museo de la Nación.

Rodeados de bancas, faroles, áreas verdes, acróbatas en zancos y actores, que deambulan por los pasillos de la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma, los visitantes acuden a las 176 actividades culturales programadas.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

NOSTALGIA POR LOS LIBROS BEST SELLERS

Se dice que un libro es considerado un bestseller cuando consigue una gran aceptación entre un público general, y, por ende pasa a formar parte de las listas de los más vendidos. Aunque, de manera más restringida, la expresión también puede ser utilizada para señalar el valor académico o artístico de la obra. Lo cierto es que el término, generalmente, sirve para tildar a una obra como éxito de ventas más que señalar su rigor académico.
En general se acusa - con mala leche - que los best seller contemporáneos han llegado a serlo como consecuencia de una bien organizada promoción propagandística dirigida por las industrias editoriales que ha tenido en cuenta los gustos, exigencias de consumo y expectativas de un público de masas.
El escritor peruano Jorge Eduardo Benavides, desde su blog en Boomerang, escribe un artículo a propósito de este tema. Considero necesario rebotarlo desde esta zona.

NOSTALGIA POR LOS BEST SELLER

Jorge Eduardo Benavides

Supongo que a estas alturas muchos, muchísimos de ustedes, ya habrán leído al menos la primera de las novelas de Stieg Larsson, ese fenómeno editorial que se enseñorea en el horizonte literario mundial con una intensidad poco frecuente. Supongo, en todo caso, que ya habrán leído las miles de palabras que se han escrito al respecto en foros, chats, blogs y periódicos digitales y de papel, de manera que nadie creo que se haga ilusiones respecto a la novedad de mis opiniones sobre el particular. Pero como yo terminé de leer la primera novela de la saga Millenium recién ayer por la tarde, me quedó una sensación un poco nostálgica respecto a estas novelas tan sugestivas e intensas que son -o suelen ser-- los best sellers. Porque leyendo las peripecias de Mikael Blomqvist y Lisbeth Salander recordé mis lecturas de primerísima juventud, esas que son una transición entre el último Julio Verne y el primer Milan Kundera, por decirlo así.

Me refiero a esas novelas de espías y adustos burócratas del telón de acero, de valiosos microfilms y falsificadores cultísimos, de agentes secretos algo nihilistas y envenenamientos en la Europa Central que nos brindaban Frederick Forsyth, o John le Carré. Pero sobre todo recordaba las de Arthur Hayley e Irving Wallace, voluminosas novelas de tramas bien urdidas y complejas, de personajes más bien livianos que casi no entorpecían la acción y se limitaban a ser escritores que fumaban pipa, habitualmente altos y solitarios, inteligentes y un pelín desencantados, vamos, como salidos de una novelita del Cosmopolitan, pero que funcionaban a la perfección en un argumento bien urdido y estudiado hasta el mínimo detalle. Esas novelas de seiscientas páginas (hoy todo el mundo se asombra de que una novela tenga seiscientas páginas...) que uno devoraba principalmente en los veranos, pero también en cuanto arañaba unas horas a otras ocupaciones, eran ficciones que uno sentía honestas, que detrás de las tramas y peripecias había un escritor preocupado en contar lo mejor posible su historia, que se había pasado meses y meses investigando cómo funcionaba un hotel, un aeropuerto, el comité Nobel o la enrevesada jerarquía en la Casa Blanca, y entonces el lector veía alzarse ante sus ojos la minuciosa edificación de un universo si no complejo, al menos bien elaborado, y así nos dejábamos ganar por la historia.

Pero después no sé que pasó y aquellos viejos escritores de best sellers dieron paso a otros que más bien fueron un chasco, improvisados imitadores de tramas endebles y tópicos usados a granel, con personajes fascistoides e historias deslavazadas que se nos caían de las manos. Supongo que también ocurrió que muchos empezamos a apreciar en otras novelas la certidumbre de que el mundo no se dividía en buenos y malos, que las conjuras de los templarios eran inexistentes y que los rosacruces eran unos viejitos inofensivos, que el verdadero horror era algo más serio que asomaba en otros autores y que ahora disfrutábamos empecinados en tramas que exigían de nosotros algo más que el disfrute tibio de una lectura veraniega. Y por eso abandonamos los best sellers.

De allí, quizá, que leer a Larsson ha sido como volver a disfrutar de un placer olvidado y más bien juvenil, con héroes y villanos, con el bien triunfando sobre el mal, lo cual es un respiro. Y como brillaba un sol inusual en Madrid, el recuerdo de esas viejas lecturas ha sido más intenso. Larga vida a los buenos best sellers que no dan más que lo que ofrecen.