Escrita en de un modo bastante fluido, la narración avanza con un lenguaje limpio y claro. Mérito que le atribuyo al ejercicio periodístico del autor. Aunque, en lo personal, pienso que tiene momentos de parafraseo alegórico un tanto excesivos, sin embargo, por fortuna, no declinan la calidad de la novela.
sábado, 29 de agosto de 2015
"La distancia que nos separa". Novela de Renato Cisneros. (Comentario)
Escrita en de un modo bastante fluido, la narración avanza con un lenguaje limpio y claro. Mérito que le atribuyo al ejercicio periodístico del autor. Aunque, en lo personal, pienso que tiene momentos de parafraseo alegórico un tanto excesivos, sin embargo, por fortuna, no declinan la calidad de la novela.
lunes, 30 de noviembre de 2009
NOTICIAS DE LA FERIA DEL LIBRO
No obstante, para quienes sentimos la fascinación constante hacia los libros, seguimos de fiesta por la buena marcha de la 30 Feria de Libro Ricardo Palma.
Más de 14 mil personas visitaron la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma durante los tres primeros días de funcionamiento. Desde el mediodía hasta cerca de la medianoche, niños, jóvenes y adultos colmaron los 6 mil 500 metros cuadrados de recinto ferial, dedicados al escritor peruano Julio Ramón Ribeyro.
La Cámara Peruana del Libro puso en marcha este gran evento cultural el viernes 27 de noviembre. Y debido a la acogida del público lector, se espera superar el promedio de 150 mil visitas hasta el jueves 10 de diciembre, fecha en que se cierra la feria.
Promociones del 20, 30 y hasta 50 por ciento de descuento en libros y revistas originales, que se ofrecen en nuestros 204 stands, atrajeron las miradas hacia el Vértice del Museo de la Nación.
Rodeados de bancas, faroles, áreas verdes, acróbatas en zancos y actores, que deambulan por los pasillos de la 30ª Feria del Libro Ricardo Palma, los visitantes acuden a las 176 actividades culturales programadas.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Alcalde Masías y terreno para el Museo de la Memoria
Siento que debo copiar parte del artículo publicado por Alonso Cueto en su columna semanal en Perú 21. Tiene que ver con el Museo de la Memoria (construcción que se ha estado gestionando por tanto tiempo en medio de molestas discusiones). Tiene que ver, también, con una lección de objetividad de la que a veces nos alejamos porque probablemente tenemos el hígado muy sensible. Muchos ya sabíamos que la municipalidad de Miraflores había cedido un terreno cerca de Estadio Bonilla, por la avenida del Ejército, para la edificación del Museo. Sin embargo, a muy pocos se les había ocurrido reconocer la buena actitud del alcalde Masías en este sentido. Lo cierto es que Masías ha resultado ser muy antipático para muchos y, después de haber negado el Parque de Miraflores para la Feria del Libro, confirmó la ojeriza de muchos. Probablemente por esa razón pocos destacaron la donación del terreno, entre ellos, este escribidor. Cueto hace bien en anotar tal mezquindad: explicable, pero no justificable.la nota dice:
miércoles, 18 de noviembre de 2009
30 Feria del Libro "Ricardo Palma"
La trigésima Feria del Libro Ricardo Palma finalmente deja su tradicional estadía en el Parque de Miraflores para trasladarse al Vértice del Museo de la Nación.El escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet inaugurará esta fiesta del libro junto a su compatriota Álvaro Bisama. Además, llegarán a Lima autores como los mexicanos Vivian Abenshushan y Marco Antonio Campos; la cronista brasilera Vanessa de Oliveira; y los colombianos Margarita García (blogger), Mauricio Vargas (historiador) y Sergio Ocampo (escritor).
Los 204 stands de la feria funcionarán desde las doce del día hasta las 10 de la noche. Y, por primera vez, se atenderá hasta cerca de la medianoche cuando se realice el Fiestón de la Feria, un ciclo de conciertos en los que participarán músicos como Micky Gonzales y La Mente.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
NO HAY PERMISO PARA LA FERIA DEL LIBRO
Mientras que en ciudades como Madrid, Buenos Aires o Santiago de Chile, son las mismas municipalidades las que promueven las ferias de libros en parques importantes como el Retiro, La Rural y el Parque Forestal, aquí en Lima, con más precisión en Miraflores, ha sido el propio municipio, a través de su alcalde, Manuel Masías, quien ha vetado la tradicional Feria del Libro Ricardo Palma que se venía dando en el Parque Central desde hace veintinueve años.Con argumentos bastante débiles como la protección del orden urbanístico y ambiental, así como supuestas quejas de los asistentes a la Iglesia de la Virgen Milagrosa, el Alcalde ha clausurado una larga tradición cultural. A cambio, les ha ofrecido a los organizadores las instalaciones del Estadio Manuel Bonilla situado en la cuadra 13 de la avenida Del Ejército. Sin embargo, para los organizadores, este lugar tiene limitado acceso de tránsito vehicular y peatonal.
“Con esta propuesta, prácticamente estaríamos limitando la cultura para los escasos peatones que acostumbran transitar por ese sector. Ya es difícil realizar en nuestro país un evento cultural como la Feria del Libro, actividad que congrega a un sin número de escritores y los invita a interactuar con el público.
lunes, 19 de enero de 2009
De esta Feria no me Libro

viernes, 5 de diciembre de 2008
Poesía completa de José Watanabe

Una de las novedades de la Feria del Libro miraflorina versión 2008 es sin duda la recopilación de las poesías completas de uno de nuestros poetas más vitales e importantes de los últimos años, José Watanabe (Laredo 1947 - Lima 2007). Gracias a la editorial Pre-textos tendremos íntegra la obra poética tan esperada en el mundo litarario del Perú. Aunque fue publicada en España hace unos meses, recién llega nuestro país. El prólogo corre a cargo de Darío Jaramillo.
La nota de prensa recogida en La República dice lo siguiente:
En España, a José Watanabe se le lee cada vez más en los institutos y en las universidades porque siempre habla con la sapiencia del verdadero poeta, sin los malabarismos del pensamiento ni la vacua pedantería del lenguaje, que ensombrece a los bardos de uso, hace huir a los lectores y ha convertido a la poesía en la Cenicienta de las editoriales.
Pero también disfruta de su literatura la gente anónima, la que sin grandes campañas de publicidad lo mantuvo con La piedra alada, un libro anterior, en el pedestal de los más vendidos durante casi un año, colocándolo a lo largo de 9 semanas en la cima del podio.
La salida de sus Poesía Completa en la Colección La Cruz del Sur de la editorial valenciana Pre-Textos (456 pp.), con un afinado prólogo de Darío Jaramillo, reafirma el aprecio de una lectoría hispanohablante cada vez más entregada a su arte.
Atípico en su formación, casi autodidacta, hijo de jornaleros de hacienda y mestizo, de un japonés emigrado y una mujer de extracción andina, para Watanabe la aprehensión de la poesía era como el fugaz destello de un flash, la captación instantánea de una imagen vista a través de la niebla, donde los contornos precisos se difuminan pero queda la esencia que le conmueve, deslumbra y empuja a escribir con urgencia vital, nunca visceral, pese al cáncer que lo atenazaba. Lo descubrió todavía adolescente y se lo contó a Pedro Escribano, viendo en La Punta la salvadora semántica del cruce de señales marinas agitadas de banderas en la niebla; para evitar el naufragio cotidiano de la incuria, el ninguneo, la ausencia en grupos generacionales o pabellones desplegados de los años 70 y 80 cuando protestar era imperativo. Pero la verdadera poesía nace acorazada. Y Watanabe en su parquedad, la sencillez de sus versos y sus temas, es conciso, preciso y directo. No está con amaneramientos de imitación a los mayores, ni a los "ismos", que convierten a muchos poetas en herbazal bajo los grandes árboles y a empedrar el infierno literario con sus buenas intenciones.
Un sutil y extraño panteísmo, una envolvente hierofanía, al alimón oriental y peruanísima, movía su pluma en un universo de pueblo, de hacienda azucarera, como fue Laredo, su tierra nativa ahora casi fantasma, pero que fue bellamente real en su niñez, cuando la gobernaban señores de horca y cuchillo. Watanabe huye de toda reivindicación, de toda bandería política y literaria. Para él es más importante redescubrir el amor de familia, la exquisitez de la naturaleza, el destino final de los días del hombre; en suma la vida cotidiana a la que miraba embelesado, buscando descubrir el chispazo, la mínima señal que le indicara que ahí había un poema. Ha confesado que gozaba más escribiendo que leyendo, por eso fue capaz de interpretar el lenguaje secreto del mundo y entregárnoslo en forma de poesía como Tagore, como la parte terrígena de Neruda, como los misterios marineros de Frost, y los adormilados abetos del sueco Martinson, premio Nobel en 1974.
