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lunes, 19 de enero de 2009

Publicidad y arte

No es que no seamos creativos, más precisamente, no es que nuestros publicistas no propongan una serie de trabajos de "concepto", es decir, trabajos que equilibran el parecer una obra de arte y el mensaje persuasivo para el consumidor; la capacidad no es el motivo que nuestras pantallas televisivas o los paneles en las calles nos hagan sufrir con tandas publicitarias sesgadas, llenas de estereotipos y, a veces, sorprendentes propuestas ingenuas y de mal gusto. La culpa tal vez se explica en el círculo vicioso que es el mercado y la idea de que el público "no lo entenderá" o la genialidad de creer que "esto por más tonto que sea, se queda en el cliente" o peor aún "esto es lo que le gusta a la gente". Mientras unos se limiten a vender detergentes mágicos que hacen volar a las amas de casa (¿?) y otros recurran al cuerpo para atraer los ojos de los consumidores, las posibilidades que da la publicidad a la creatividad se vera reducida a nada. El talentoso César de María organiza una exposición de lo mejor de la publicidad gráfica que nunca vio la luz. Recomendamos darse una vuelta por Miraflores para comprobar el talento peruano.

"Este jueves [15 de enero] se inaugura una muestra en la cual los creativos gráficos de siete agencias publicitarias muestran lo que nunca mostraron, lo que no salió jamás porque no hubo oportunidad, o porque no se atrevieron ellos (o sus clientes), o porque no hubo plata o porque todo cambió. Han decidido reemplazar la frustración por el orgullo, vencer el miedo y exhibir su enorme talento. Tienen que verla: yo iré (porque yo la organizo). Se titula Lo que no vio la luz. Galería el Ojo Ajeno en el Centro de la Imagen, Av. 28 de Julio 815, Miraflores. Participan Circus, El Garaje Lowe, JWT, Mayo, Publicis, Taller 4 y Young & Rubicam. 

sábado, 27 de diciembre de 2008

El Sapo TV y el Fem TV

Cada año las ONG que integran el colectivo feminista Fem TV (Calandria, Demus, Flora Tristán, Radio Milenia y Manuela Ramos) entregan el premio Fem TV a la publicidad menos machista y el Sapo TV, al spot más machista. Según Luis Felipe Gamarra, editor del blog Publicidad y MKT de El Comercio, el Sapo TV fue concedido a Saga Falabella porque

"¿Por qué le tocó el Sapo TV a Saga Falabella? Porque, para el jurado (y para mí), el spot por los 50 años de Saga Falabella refleja que la mujer, a pesar de haber tenido diversos logros en ese mismo lapso, sigue siendo la misma histérica, compradora compulsiva, llorona, loca, etcétera, de toda la vida. Existen productos con muchos años en el mercado que lanzan spots que buscan integrarse a la vida de las personas de mejores maneras: el spot de Johnnie Walker es una gran ejecución. El de Saga Falabella, en vez de coronar a su público objetivo, lo denigra."



En cambio, considera que Plaza Vea gana el Fem TV por presentar a la mujer como alguien que se preocupa primero de su familia antes del simple consumo desmesurado por las tarjetas.
 
"El Fem TV para Tarjetas Plaza Vea refleja un mensaje más positivo. En primer lugar, si lo comparamos con otros productos de la misma categoría, primero está el consumo, después la persona, y priman los placeres que logran las personas a través de sus tarjetas de crédito. En este, primero está la mujer, la madre. En segundo plano, la tarjeta. Para la categoría, me pareció un spot diferente. Más interesante que los típicos 'salí adelante a pesar de la adversidad."


Debo coincidir con los premios. Es cierto, que el debate es amplio en este punto. ¿Acaso los publicistas no son libres de usar los estereotipos que la misma sociedad construye y sobre la cual se sustenta? ¿Acaso la publicidad es también el espejo de la representación de los valores que organizan la sociedad peruana, por lo tanto debe incorporar en sus campañas el concepto de responsabilidad social? Extensa es la discusión; sin embargo, a menudo los "creativos" recurren a fórmulas simples sin ninguna exigencia. No es hasta que la misma sociedad se organiza, ejemplo están estas ONG, para que las agencias miren más allá de sus intereses económicos y entiendan que todo mensaje, sea implícito o explícito, tendrá su respuesta tarde o temprano. En este caso la aprobación de sus consumidores o la deshonra creativa.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Giacosa y el absurdo

Fue simple. Un grupo de seres humanos aplastó literalmente a otro debido a que no pudieron controlar las ansias irrefenables por comprar en centro comercial de Estados Unidos. La fiebre de las fiestas o la fiebre de las ofertas ocasionaron la tragedia que recoge una muy bien contada columna de Guillermo Giacosa. ¿Absurdo? No menos que invadir países por prevención. Sin duda es terrible el grado de manipulación que las grandes corporaciones hacen a sus clientes, consumidores, seres humanos al fin y al cabo, quienes los persuaden mediante muy calculadas campañas publicitarias. Guillermo Giacosa reflexiona sobre este hecho en su columna diaria en Perú.21. 

Eso es lo que yo llamo civilización, progreso, espíritu competitivo, alma proactiva. Es casi el ejemplo de una sociedad ideal. Prefigura y anuncia la Arcadia ideal con la que soñaron muchas de las almas más transparentes de este mundo. 

¿A qué me refiero? Pues, al ejemplo de entusiasmo que dieron los ciudadanos estadounidenses en un local de Wal-Mart, en Arkansas, cuando, apiñados ante las puertas aún cerradas, pusieron en evidencia, al lograr abrirlas por la fuerza, la energía física que otorga una buena alimentación y el maravilloso espíritu competitivo que ha hecho de los Estados Unidos y de su ideología madre una gran potencia. En efecto, los bravos clientes, con el alma plena de ilusiones y sueños consumistas por las rebajas que ofrecía Wal-Mart, se lanzaron en loca carrera procurando cumplir sus objetivos. Tan afanosos y apasionados se mostraron que, en su estampida, al estilo de los famosos búfalos de las llanuras gringas, se llevaron por delante a un empleado del supermercado, acabando con su vida. ¡Oh, my God! ¡Quién puede detener a un país donde nadie puede detener a sus impetuosos ciudadanos! Si en una rebaja de precios se comportan así, qué no habría hecho esa gente si la hubiesen enviado a Irak o a Afganistán en lugar de los inútiles que se han dejado vapulear y maltratar por los “jockeys de camellos”, como amigablemente llaman los soldados gringos a la población del país. 

El muchacho de 34 años que murió seguramente no estaba a la altura de las circunstancias. Si al menos hubiese sido socio del Club del Rifle, al que Bush, Cheney y Condoleezza adoran, podría haberse bajado a unos cuantos clientes y, de ese modo, haber dejado en alto el nombre de su empresa y el suyo propio. Un angustiado compañero de trabajo del fallecido declaró al Daily News: “Lo atropellaron más de 200 personas que arrancaron las puertas de las bisagras, lo derribaron y pisotearon delante de mí. A mí también me derribaron... Tuve que sacudirme la gente que me pisoteaba la espalda’’. Todo eso solo por unas ofertas, y no precisamente de productos alimenticios. ¿La crisis los habrá puesto en ese estado de hiperemotividad compradora? ¿O será que el 'Viernes Negro’, cuando ocurrió lo relatado, día posterior a la fiesta de la jornada de Acción de Gracias y fecha en que comienzan las compras navideñas, los empuja hacia ese estado de euforia? No lo sabemos, pero se trata de síntomas preocupantes en el interior de una sociedad que ha santificado el consumo y la competencia como valores humanos a cultivar. Y, por lo que parece, con suficiente fertilizante en el ánimo de sus cazadores de ofertas como para pasar por encima de un empleado. Y para no ser menos que en Wal-Mart, dos personas murieron en un tiroteo ocurrido en la juguetería Toys 'R’ Us, en el día de remates de mayor demanda entre los consumidores de Estados Unidos. El enfrentamiento ocurrió en la mañana del 'Viernes Negro’ y hasta hoy se ignora si el enfrentamiento tenía que ver con las compras de juguetes.