Mostrando las entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2009

Crómpale al Perú (lee peruano)

César Hildebrandt nos tiene acostumbrados a temas polémicos. Leo su artículo en La Primera, y aunque suelo alejarme de ese pesimismo tan inherente en él, Saramago decía que un pesimista es un optimista informado, coincido que en estos tiempos globalizados, lo peruano o lo chileno o lo español y un largo ectéceta, se diluye como arena entre los dedos. Sin embargo, tal vez no podamos comprar nada 100% peruano, pero sí podemos leer literatura escrita por peruanos en Escritores Peruanos Contemporáneos. Felizmente.


Yo también quiero comprar peruano. El problema es que me rompo la cabeza y sólo encuentro a Sapolio como ejemplo.

Es interesante que el doctor García recuerde que hay industria nacional y mercado interno justo en el momento en que la crisis internacional puede resentir las exportaciones y alterar la tasa de ganancia de los barones de Adex. En esa lógica, vamos a tener que atragantarnos de espárragos.

Es como si el Presidente dijera: “peruanos, ayuden a sus empresarios que ya no pueden colocar todas sus mercancías en el exterior; acabo de reparar en el hecho de que el Perú existe todavía y de que no era cierto que se lo había llevado un viento global”.

¿Vamos a Ripley a comprar peruano? ¿No es chino todo allí? ¿Y no es chino en Saga? ¿Chino y reetiquetado?

¿Ayudará a la causa comprar una lata de atún Florida, ese que alguna vez fue peruano?

¿En la chilena Sodimac habrá cosas peruanas? ¿O en la americana Home Center? Y si me enfermo mucho, ¿a qué farmacia voy a consumir productos peruanos? ¿A la chilena Fasa? ¿A la chilena Inkafarma? ¿O quizá en la chilena Wong encuentre lo que espero?

¿Si viajamos por la empresa LAN, colaboramos? ¿O será mejor en la costarricense TACA?Y si hablo mucho por teléfono, ¿hago patria? ¿Con Telefónica, con Claro, con Néxtel, o sea Cortés y Moctezuma en brutal combate?

Y si recorro más la ciudad, ¿dónde me abastezco de gasolina para complacer al señor presidente de la República? ¿En la española Repsol o en la mitad chilena Prímax? ¿Dónde, en qué kilómetro de qué carretera queda el centro de servicios Petroperú más cercano?

Y si tomo más cerveza, ¿a quiénes prefiero? ¿A los anglosudafricanos de Cristal, Pilsen y Cusqueña? ¿O me pongo regional y elijo a los belgabrasileños de Ambev? ¿O me pongo viajerazo y me tomo una Corona mexicana fabricada en Chile? ¿O ultramarino y me tomo una italiana Peroni fabricada en Lima por los anglosudafricanos dueños de la Backus?

¿Comeré muchos helados Donofrio hechos por la suiza Nestlé? ¿O me bañaré más de la cuenta con jabón Lux o jabón Rexona del grupo angloholandés Unilever?

¿O me hincharé de Inca Kola, firma cuyo 60 por ciento de acciones fue comprado, en 1999, por The Coca Cola Company, que pagó 300 millones de dólares por la operación?

¿Los zapatos más baratos no están en Payless? ¿O en la checa Bata?

¿O me mudo a Arequipa para encender la luz y favorecer a la colombiana REP, que acaba de potenciar la línea Mantaro-Socabaya?

¿O le pido un autógrafo al lobista estadounidense PPK? ¿O envío un S.O.S. a la Apec?¿Cómo colaboro con usted, doctor García?

¿Me voy a Collique a ver cómo han extraído los chilenos y su amigo Pepe Graña el busto de Quiñones mientras mastico un chocolate Costa?

Doctor García: usted es redundante. Eso de “compre peruano” ya se lo había dicho usted antes a sus amigos chilenos. Ahora es un poco tarde como mensaje “de bandera”, señor Presidente. Porque para dar mensajes de bandera hay que creer en la propia.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Una más sobre la inmigración

Sami Naïr es uno de los columnistas de elpais.com que estos días reflexiona sobre la inmigración. Gracias a su formación, politólogo, sociólogo y catedrático nacido en Argelia, pero nacionalizado francés, puede darnos un panorama certero de este fenómeno. Un dato más es un especialista en temas migratorios y creador del concepto de codesarrollo, el cual se refiere que los inmigrantes contribuyen con el desarrollo económico de sus países de origen. 


Estamos ante un gran viraje sobre la inmigración. La adopción de la circular de junio de 2008 ya indicaba que a partir de ese momento la UE no se andaría con demasiadas consideraciones morales en la gestión de las migraciones no europeas en el seno del mercado único. Prevalecería la ley de "la preferencia europea" y todos aquellos que no tuvieran la suerte de tener la nacionalidad de uno de los Estados de la Unión deberían aceptar, si hubiesen emigrado ilegalmente, acabar en centros de internamiento por períodos de hasta 18 meses antes de ser expulsados.

Varios gobiernos, entre ellos el español, dijeron sin embargo que no modificarían en nada su legislación sobre el período de retención. Vemos hoy lo que está ocurriendo: en todas partes los poderes públicos alargan el período de retención (en España pasamos de unos días a tres meses), y todo hace pensar que nos encaminamos hacia medidas aún más drásticas. Y lo haremos con más facilidad en la medida en que la grave crisis económica actual hace comprensibles a ojos de la opinión pública todas las represalias sociales y jurídicas que afectan a los derechos de los inmigrantes.

La situación ya era difícil para los trabajadores no residentes en la UE. Los plazos para obtener los permisos de residencia eran sospechosamente largos, las trabas administrativas constantes, e incluso ocurrió que dirigentes políticos reclamaran una especie de "apartheid escolar" para "proteger" el nivel educativo de los autóctonos ante los hijos de inmigrantes presumiblemente menos permeables a las culturas de los países de acogida.

Los inmigrantes tienen las espaldas anchas. Y a partir de ahora están en el ojo del huracán. La crisis social que se avecina no será generosa con ellos. Se prevén varios millones de desempleados en Europa. Son los primeros afectados. Y hay una diferencia en el trato de unos y de otros. Los que provienen de países del Este, amparados por la directiva de junio de 2007, al menos estarán a salvo de las expulsiones. Pero ello no significa que estén protegidos.Los demás se encontrarán en una situación más frágil. Millones de ucranianos, moldavos, rusos, que sufren a veces graves enfermedades, ya no podrán recibir cuidados médicos en Europa. En Alemania se habla de varios millones de personas a quienes se les niega el acceso a cuidados de primera necesidad en los hospitales. Además, es probable que dentro de poco los inmigrantes tengan que aguantar duras campañas para que vuelvan a "su casa".

Deberán también atenerse a un crecimiento de la propaganda xenófoba, que ciertos partidos conservadores no desaprovecharán para debilitar o reforzar electoralmente a los partidos en el poder. La competencia en el mercado de trabajo también nos librará de muchos tabúes morales, y podemos temer que la lógica de la "preferencia nacional", ayer argumento de la extrema derecha racista a la francesa, hoy oficialmente instalada en la Italia de Berlusconi, se convertirá en legítima un poco en todas partes. El discurso sobre la "necesaria restricción de los derechos sociales en tiempos de crisis" se convertirá en una evidencia, según el viejo principio de la privatización de los beneficios para unos y de la socialización de las pérdidas para otros.En España el Gobierno no quiere dejarse llevar por este ciclo. Tiene razón. Pero ¿podrá realmente hacerle frente? Debería en todo caso poner menos el acento en el "retorno" de los inmigrantes y más en su integración en tiempos de crisis. Es cierto que la mayoría de gobiernos europeos defienden una política de "retorno" a los países de origen. Pero esto nunca ha funcionado. ¿Por qué tendría hoy que ser diferente en el contexto de una crisis mundial que desestabilizará aún con mayor dureza a los países pobres de los que provienen los trabajadores extranjeros?

Harían falta al menos dos requisitos para que esta política saliera adelante: la puesta en marcha con los países de origen de vastos programas de reinserción socio-laboral financiados a largo plazo y la posibilidad de retorno al país de acogida sin límites de tiempo de residencia en el país de acogida; dicho de otra manera, que el derecho al permiso de residencia en el país de acogida no sea retirado. Pero es poco probable que los gobiernos europeos acepten, porque no han entendido bien las dinámicas migratorias modernas. Para que el retorno pueda ser atractivo, los inmigrantes legalmente instalados tienen que poder beneficiarse del derecho de libre circulación. El retorno se convertiría en un derecho más y no en un castigo debido al desempleo. Este sistema funcionaba muy bien entre Francia y los países del Magreb, así como entre Alemania y Turquía antes de que se cerraran las fronteras. Podría convertirse de nuevo en una buena solución en una situación de crisis.

El futuro es sombrío para los inmigrantes. Por ello la solidaridad será en 2009 más necesaria que nunca, ya que si es legítimo dejar de acoger a trabajadores en tiempos de desempleo, también es imperativo defender los derechos de quienes han contribuido al desarrollo de la riqueza colectiva.

Fuente: elpais.com

martes, 9 de diciembre de 2008

Prensa en bancarrota

La crisis actual norteamericana está golpeando cada vez más a los grandes grupos económicos de diversos rubros del mundo. Parece que la prensa no es un campo que se haya salvado de este gran caos que el libre mercado no ha podido regular a pesar de todos los postulados teóricos. Esta vez la prensa ve como sus anuncios por publicidad se han visto mermado de forma dramática, la consecuencia inmediata de este tipo de situaciones es la reducción de personal, inclusive llegar al absurdo de trasladar parte de sus oficinas a un país con salarios menos elevados. Lo cierto es que las principales casas editoras que viven gracias a la publicidad en tiempo de recesión, es decir, en tiempos de bajo poder adquisitivo y ventas mínimas, no tienen otras fuentes de ingreso. El panorama se agrava al ser el internet y los blogs un medio mucho más poderoso de transmisión de información. La publicidad ya no es rentable en un papel cuya existencia se limita a las 24 horas, inclusive menos. Anunciar en internet es cuantitativamente superior. Hoy es el Chicago Tribune y Los Angeles Times, mañana podría ser los míticos Washington Post o New York Times. En internet (youtube.com) circulan videos que vaticinan que la prensa escrita como se conoce se convertirá en semanarios, quincenarios, etc. La fuerza estará en las redes sociales, en los blogs y en las ediciones online de los grandes diarios. 
LOS ANGELES | CHICAGO.- El gigante de los medios Tribune Company, el segundo mayor grupo de periódicos de EEUU, ha presentado este lunes una solicitud de bancarrota al no poder hacer frente a sus deudas, que ascienden a 12.100 millones de dólares (unos 9.300 millones de euros). La compañía informó en un comunicado de que, durante el periodo de reestructuración de su deuda, seguirá publicando sus periódicos y gestionando sus canales de televisión y propiedades interactivas sin interrupción.

"Ha sido la tormenta perfecta. La caída en picado de los ingresos y el difícil ambiente económico se ha unido a la crisis crediticia, lo que ha hecho que sea extremadamente difícil hacer frente a nuestra deuda", ha dicho Sam Zell, el magnate inmobiliario propietario del grupo en un comunicado.

"Todas nuestras categorías publicitarias se han visto afectadas de forma dramática", insistió Zell.

La decisión refleja la situación que atraviesan los diarios estadounidenses, con una fuerte caída en los ingresos publicitarios debido a la recesión y un creciente interés de los anunciantes y los lectores por Internet.

Pero la empresa de Zell no es la única afectada por la crisis. McClatchy, el tercer mayor grupo de prensa diaria de EEUU, ha puesto en venta uno de sus activos estrella, 'The Miami Herald', para hacer frente a la digestión de Knight Ridder, la empresa que compró hace dos años por 3.200 millones de euros.

También 'The New York Times', que hace dos semanas vio cómo las agencias de calificación de riesgos amenazaban con dar a su deuda la calificación de bonos basura -es decir, de alto riesgo- ha recortado su dividendo en un 76% y ha tenido que pedir un crédito de 177 millones de dólares ofreciendo como garantía su propia sede para hacer frente a un crédito de 412 millones que vence en mayo.

La crisis no perdona a nadie. Ni siquiera a la revista erótica 'Playboy', que ha registrado unas pérdidas de 405 millones de euros en el tercer trimestre, lo que ha costado el puesto a Christie Hefner, la consejera delegada de la empresa e hija del fundador, Hugh Hefner, cuyo carácter de icono de la cultura pop en EEUU parece que es lo último que le queda de su imperio mediático.

Con la excepción de la caída de Hefner, los demás movimientos vienen marcados sólo en parte por la crisis desatada por la contracción del crédito que comenzó tras la explosión de la burbuja inmobiliaria. También ha habido un evidente exceso de ambición -en el caso de Zell, agravado por un increíble amateurismo- en la gestión de esas empresas. Porque las tres compañías aprovecharon los años del crédito fácil para llevar a cabo expansiones basadas en deuda. Y, ahora, están pagándolo.La bancarrota de 'Tribune Company' cuestiona seriamente el futuro del 'Los Angeles Times', uno de los diarios estadounidenses más importantes. El comunicado insiste en que 'Tribune' tiene "suficiente efectivo" para garantizar la continuidad de sus operaciones. 

La empresa también es propietaria de 'The Chicago Tribune', 'The Baltimore Sun', el periódico latino 'Hoy' en Chicago y Los Angeles, 23 canales de televisión, el canal de televisión por cable WGN, y el club de béisbol de los Chicago Cubs. El equipo, sin embargo, no entra dentro de la solicitud de bancarrota.

La decisión ha sido anunciada sólo un año después de que Zell adquiriese la empresa de comunicación, al precio de 8.200 millones de dólares (unos 6.300 millones de euros).

'Tribune' despidió a cientos de empleados y decidió combinar operaciones en un intento por pagar sus cuentas, aunque el mes pasado reportó pérdidas por 121,6 millones de dólares (unos 93 millones de euros) en el tercer trimestre.

"La industria de los periódicos continúa viendo caer de forma extraordinaria sus ingresos por publicidad, y 'Tribune' no constituye una excepción", dijo el magnate.

La compañía debe pagar en junio próximo una deuda de 512 millones de dólares (casi 400 millones de euros). Planes de repago por ejemplo a través de la venta de su equipo de béisbol Chicago Cubs se evaporaron ante las dificultades que tienen los potenciales interesados en recibir el efectivo que necesitan para la operación.

Hace menos de un mes, el dueño de 'Tribune' declaraba a la revista económica Portfolio que "todavía no he logrado averiguar cómo se puede convertir en dinero un Premio Pulitzer". Esa frase acaso fuera la menos afortunada para el propietario de dos cabeceras, el 'Chicago Tribune' y 'Los Angeles Times' que acumulan 62 de esos galardones, considerados los Oscar del periodismo en EEUU (www.elmundo.es).