sábado, 16 de febrero de 2013

PRESENTACIÓN EN LIMA DE "ASUNTO SENTIMENTAL" de JORGE EDUARDO BENAVIDES.


Hace unos días compartí la mesa de presentación de la novela "Un asunto sentimental" de Jorge Eduardo Benavides. La ceremonia se realizó en la Sala Azul del bar Huaringas, en Miraflores, Lima.
He participado en la presentación de varias novelas y libros de cuentos. Como debe ser, solo participo cuando considero que el libro en cuestión - desde mi sencillo punto de vista -  es un buen trabajo.
Solo que, en este particular caso, además de hablar de una excelente novela, disfruté de mi participación porque presentaba la obra de un escritor que ha hecho de su vocación literaria el eje alrededor del cual giran todos los demás sucesos de su vida. Por supuesto que este no es un caso particular; hay otros escritores que también pueden servir de ejemplo; pero en el caso de  Jorge Eduardo Benavides he sido, en parte,  testigo de esa férrea dedicación literaria y eso le añade un valor testimonial de mi parte acerca de su vocación y pasión por la literatura.
Ya he escrito algunas anotaciones sobre esta novela "Un asunto sentimental" en otro post. Comparto este video con ustedes por la alegría que me produjo esta particular ceremonia de presentación. Ceremonia en la que compartí la mesa con el escritor y  excelente persona Raúl Tola.

domingo, 10 de febrero de 2013

"Obsesión", de Alina Gadea



He leído hace unos días la reciente   e interesante novela  Obsesión de Alina Gadea.  Una peculiar  historia de amor entre un siquiatra  y su paciente, Yvonne.  Digo peculiar historia porque la trama resulta bastante sugestiva, a  pesar de que es difícil lograr algo de singularidad con un tema tantas veces trabajado: el conflicto amoroso. En Obsesión, en la primera parte de la novela, los roles son los esperados:  el doctor  Durand, el siquiatra, aparece  en control de la situación y ella – debilitada emocionalmente por una sucesión de malas experiencias - trasluce  totalmente frágil y dependiente. En algún momento hay un quiebre en los roles.  Paulatinamente, hay un trasvase emocional. Entonces es el doctor Durand quien pierde el control e Yvonne va encontrando el equilibrio.
Ahora bien, este proyecto no habría tenido éxito si no se hubiera trabajado con eficiencia las claves para entender las razones que llevan a ambos personajes a vivir ese intercambio de roles. Por un lado, una paciente que encuentra la fortaleza para superar sus miedos y falta de estima personal en un nuevo y sano amor; del otro, un siquiatra cuya vida – ya se presumía en alguna pinceladas iniciales de la novela – había sido construida sobre los cimientos endebles de un logro económico y social que nunca llegó a satisfacer del todo al personaje. Entonces solo bastó una crisis de emociones para que se desembocara una interesante historia.
 Aparte de los méritos mencionados, hay que destacar un buen y preciso manejo del lenguaje, cualidad que permite una novela breve, pero eficiente.  De otro el lado, también hay que resaltar la pericia en el manejo del final, que hace de la novela un trabajo contundente. Aun cuando considero que algunos de los otros personajes, como el de la esposa y hasta el  novio malo, aparecen levemente arquetipados. Quizás diseñados así para enfatizar lo monótona y fallida que pueden ser algunas vidas aparentemente logradas.
Dejo la recomendación para que lean, apenas puedan, esta eficiente novela Obsesión, de Alina Gadea, Editorial Altázor.

domingo, 16 de diciembre de 2012

"Lima a tientas" comentado en Radio París Plurielle



Mi sincero agradecimiento al escritor Lenin Solano quien, desde Francia, y a través de su programa radial, hace un análisis concienzudo de mi reciente libro de cuentos, "Lima a tientas", editorial Arsam.
Me enorgullece que un buen escritor y un especialista en literatura se haya dado tiempo para analizar mi trabajo.
Me alegra también, tanto o más, escuchar a un gran amigo haciendo su trabajo con talento.
Los invito a ver el video apenas puedan.

jueves, 6 de diciembre de 2012

"Cuerpos secretos". Una historia de amor difícil, pero no imposible



He terminado de leer la reciente novela de Alonso Cueto, “Cuerpos secretos”.   En lo que a mí respecta,  un muy buen trabajo narrativo. Ahora bien, declaro que hubo  hechos previos que marcaron mi lectura. Algunos comentarios con los que me fui encontrando antes de empezar a leerla. Por ejemplo, que el libro  era un intento fallido en la intención de reflejar nuestras aún complejas relaciones sociales  y que, aún más, la relación de amor  entre dos personas de distintas condiciones sociales, raciales y hasta de edad  era un imposible que le quitaba verosimilitud a la historia. No obstante, ahora que he terminado de leerla, y cuando aún flotan en mi mente los personajes que participaron en la historia, discrepo de tales afirmaciones.
 “Cuerpos secretos” es  la historia de Lourdes de Schon, una mujer de cuarenta años, profesional, casada con un influyente empresario vinculado al gobierno,  que  se enamora de Renzo Lozano, un profesor de veinticinco años, oriundo del Cusco, que vive en el distrito de Los Olivos.  Es decir dos vidas aparentemente opuestas que en un punto de la historia se enamoran.   Claro,  una relación poco probable en una sociedad como la nuestra, de convivencia tan compleja y acomplejada. En la novela, el enamoramiento es directo y apasionado, sin enredos filosóficos  ni oscuros recovecos psicológicos.  El escritor cuenta la historia de ambos en un estilo claro, sin afanes por lograr  un lenguaje alambicado ni  intentos de acrobacias estructurales.
Pienso entonces que uno de los atributos  de la novela   está  precisamente en el reto de narrar una historia con esos componentes y asumiendo, seguramente, que iba a causar el escepticismo de algunos y la inconformidad sociológica de otros.  “Cuerpos secretos” es una historia de amor poco probable dentro de sociedades como la nuestra, pero no imposible. Es en ese pequeño resquicio de lo posible desde donde parte el argumento de la novela. Lourdes y Renzo se han enamorado a pesar de todas las condiciones que los separaban y,  sobreponiéndose a todo ello, intentan hacer lo que hacen todos los enamorados: permanecer juntos.
En la historia de amor de ellos, hay un mundo complejo y difícil que el autor les ha armado cogiendo componentes de nuestro entorno, pero que no necesariamente debe ser un fiel reflejo de nuestra realidad. Sin embargo, entiendo que ese siempre va a ser un escollo cuando se trata de pedirle  a la ficción toda la rigurosidad de una disciplina científica. 
De otro lado, aun cuando las cifras dadas  por las estadísticas sean contundentes, y relaciones como las que se plantea en la novela no sean de las más comunes, he sido testigo de algunas  historias peculiares  que, precisamente por ello, llaman la atención, porque rompen con la tradición.  He allí el secreto de una buena historia, si acaso se sabe manejarla con destreza narrativa. Los personajes y los ambientes presentados en la novela no son - ni tienen por qué serlo - una copia idéntica de lo que hay en nuestro entorno, pero corresponden dentro de la atmósfera de la novela.

Recomiendo leer "Cuerpos secretos", participar de su historia y respirar el aire de ese mundo, parecido o no al de nosotros,  y solo entonces decir si la novela le gustó.

sábado, 24 de noviembre de 2012

"Lima a tientas" de Ríchar Primo


Los cuentos de "Lima a tientas" recogen la idiosincrasia del habitante limeño: sus historias  vivencias  triunfos y fracasos. En algunos de los cuentos que componen este libro, como "Tiempos difíciles" o "Un fracaso más, sí importa", se muestra una radiografía de nuestra ciudad, salpicada con las atractivas historias de las cuales son víctimas sus protagonistas.
A medida que se lee "Lima a tientas", se descubre el intento de ubicar al lector en un contexto cargado de emociones humanas nacidas de una ciudad agitada, caótica y acorralada por un contexto social abrumador para cada unos de sus actores. 
En definitiva, "Lima a tientas"  es un libro que describe cuadro por cuadro las paradojas de nuestra capital y sus paulatinas transformaciones
Max Palacios

No es cómodo hablar de su propio libro. Sin embargo, es cierto que los buenos momentos hay que compartirlos. Y escribir un nuevo libro es, definitivamente, un grato momento. Más aun cuando la publicación se ha demorado tanto.
En fin, ya está aquí "Lima a tientas" por editorial Arsam y los invito a leerlo apenas puedan. 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Alejandro Neyra, "CIA Perú, 1985. Una novela de espías"




Después de terminar de leer la novela de Alejandro Neyra, “CIA Perú,1985. Una novela de espías”,  entiendo por qué recibió el Premio Novela Breve de la Cámara Peruana del Libro 2012.
“CIA Perú, 1985” no es solo novela de espías, como anticipa el título, sino un  recorrido estremecedor por  algunos de aquellos años de violencia terrorista que se vivieron en el país de esa aciaga época.Un recorrido entrelazado correctamente con el argumento de la historia, destreza que no siempre es fácil de conseguir. Probablemente  porque el error de algunas novelas - que buscan contextualizar su historia con los acontecimientos y sentimientos de una determinada época – es que no logran controlar la dosificación de la trama con los datos de época, datos que supuestamente buscan plantear una atmósfera adecuada. En esos casos, el resultado es una novela que transcurre como forzada, poco natural.  
En cambio, en  la novela de Neyra, el interés por el desarrollo de la trama se mantiene constantemente y, junto a ello, el  lector, de pronto se siente inmerso en esos años estremecedores que oscilan entre los días de finales del gobierno de Belaunde y la tormenta cercana del gobierno de Alan García. Un joven e inexperto diplomático con un casi mítico espía internacional en la búsqueda del tenebroso Abimael Guzmán mientras el país se viene a pique.
Ahora bien, la novela tiene otros méritos que llaman mi atención. Por ejemplo, el hecho de que haya tomado como referencia otra novela, “La caza del hombre en el Perú”, de Gerard de Villiers. Una novela ligera, de espías. En ella un agente, Malko Linge,  cumple una misión en el Perú de esos sórdidos tiempos.  Novelita sin mayor vuelo que acompaña a los lectores de aeropuerto; pero que le sirve a Neyra para plantearnos una especie de historia detrás de la historia. Una atractiva estrategia para entremezclar la ficción y la realidad que resulta en una historia donde van apareciendo personajes inesperados – diría míticos – de esos años  con un punto de tensión que se maneja muy bien: la búsqueda del tenebroso Abimael Guzmán. Los invito a leer la novela. Vale la pena.

Felicito a Alejandro por su novela, por su merecido premio  de novela y porque, de paso, se viene consolidando como un sólido escritor peruano. Su mérito más reciente – del que apenas me he enterado esta semana - es que ha obtenido el Premio Copé Plata2012.

domingo, 4 de noviembre de 2012

UN ASUNTO SENTIMENTAL, DE JORGE EDUARDO BENAVIDES. ESTUPENDA NOVELA



He terminado de leer la reciente novela de Jorge EduardoBenavides, “Un asunto sentimental”, y expreso mi profunda satisfacción como lector.
Y  resalto esto primero porque siempre he pensado que una buena obra, básicamente, es válida porque  te “atrapa”, es decir,  en el momento menos pensado ya te ha hecho parte de la trama, y hasta el acto de  mover  las páginas pasa desapercibido porque, para  ese momento,  se está leyendo   con la ansiedad y delectación de quien ha sido transportado a esa otra dimensión. Para ese entonces, el lector ya tiene un asunto emocional con los personajes: de cariño o de odio, da igual; el lector ya respira el aire de las locaciones, siente las oscilaciones del clima y  tiene los sentidos atentos por lo que pueda pasar.  Encontrarte con una novela así es, en verdad, fascinante.  
La novela, “Un asunto sentimental”, cumple ampliamente con este requisito fundamental que suelo reclamar.  Ahora bien, para que una novela alcance ese nivel  es evidente que ha tenido que construirse con el cuidado de una arquitectura  meticulosa. Una buena novela  se sustenta en una  estructura en donde cada una de sus partes está en donde está  porque responde a un cálculo preciso para el equilibrio de la trama; lo mismo sucede con  el manejo de los personajes,  los datos que se dan de ellos, solo lo suficiente como para que el lector coja el pincel de la imaginación y termine de definirlos.
“Un asunto sentimental”  es,  en primera instancia, una historia de amor que implica a tres personajes: Cremades, Dinorah  y  a un supuesto Benavides  escritor. Todos conflictuados en un extraño asunto de amor,  de esos amores arriesgadamente intensos.  Pero la novela es mucho más: es un  inesperado viaje entre la ficción y la realidad, en donde ambos lados terminan por entrelazarse tanto que, de pronto, el lector no llega a estar seguro de qué lado se ha quedado. Es, también, de alguna manera, un libro de viajes a través del cual se puede casi sentir en la piel el aire de lugares que van desde Venecia, Nueva York, Ginebra, Damasco y, pasan por Perú, por supuesto, exactamente por Lima y el Cusco.  Pero, principalmente, es una novela en donde la realidad se contamina de ficción.  Pero esto último,  solo se llega a comprender  cuando se termina de leerla. Hazlo.

lunes, 8 de octubre de 2012

CORRER EN UNA MARATÓN Y LLEGAR COMO SEA, PERO LLEGAR


 


Este domingo he de participar en la maratón organizada por Radio Programas del Perú. Es una tradición familiar y amical que ya lleva varios años. No obstante, debo aceptar mi perfomance de corredor intermedio, alguien que hasta ahora no ha disputado algún lugar especial entre los mejores. Qué importa. Lo que interesa - me digo - es el orgullo de llegar a la meta. Al menos con eso nos justificamos los que sabemos que no tenemos chance.

He corrido en las buenas y he caído más de una vez en el camino. También hubo veces en las que ya había llegado caído, es decir, con los ánimos por los suelos e, igual,  he corrido. He llegado a la meta sin mayor grandeza, cuando ya los campeones celebraban desde el podio de los ganadores, pero he llegado. Quienes hayan participado en estas competencias sí entenderán el esfuerzo que hay que hacer para insistir en la carrera cuando ya las piernas no parecen responder a las otras partes del cuerpo y la fatiga parece una mole que aplasta nuestro agotado cuerpo. 
Sin embargo, esos triunfos silenciosos, personales son, obviamente, tan íntimos que pasan desapercibido para una inquebrantable tribuna que vitorea a los ganadores de medallas. Ese tipo de hazañas se comparte silenciosamente con todos los otros que llegan con uno. A veces se levanta la mirada mientras se recupera el aliento y se mira con respeto a esos que van llegando impulsados con los últimos residuos de combustible que succionan ya del alma. Basta una mirada para compartir la humilde hazaña. Pero se llega a la meta y eso es lo que cuenta.

Ahora bien, no creo que alguna vez llegue a la hazaña de Dorando Pietri quien se hizo famoso por una desastrosa carrera que ganó y, luego, perdió por descalificación. Fue la derrota más gloriosa. Tanto que lo hizo famoso para siempre. Les dejo el video. Y ya veremos cómo me va en esta maratón.

sábado, 6 de octubre de 2012

DESCANSA EN PAZ, ANTONIO CISNEROS





Expreso mi más profunda pena por la partida de Antonio Cisneros.  Se sabía que estaba enfermo, pero no se esperaba que la muerte lo visitara tan pronto. Nada se puede hacer contra ella, pero - con el mayor cariño y respeto - se puede recordar al poeta de la única manera posible: releyendo la poesía que nos ha heredado; una poesía  con una óptica irónica - como ha dicho Ricardo Gonzales Vigil -, pero con los pies en tierra. Que descanse en paz.

ANTES QUE EL OLVIDOS NOS

Lo que quiero recordar es una calle. Calle que nombro por no
nombrar el tambo de Gabriel
y el pampón de los perros y el pozo seco de Clara
Vallarino y la higuera del diablo.
Y quiero recordarla antes que se hunda en todas las memorias
así como se hundió bajo la arena del gobierno de Odría
 en el año 50.
Los viejos que jugaban dominó ya no eran ni recuerdo.
Nadie jugaba y nadie se apuraba en esa calle, ni aun los
remolinos del terral pesados como piedras.
Ya no había hacia dónde salir ni adonde entrar.
La neblina o el sol eran de arena.
Apenas los muchachos y los perros corríamos tras el camión
azul del abuelo de Celia.
El camión de agua dulce, con sus cilindros altos de Castrol.
Yo pisé entonces una botella rota. Los muchachos (tal vez) se
convirtieron en estatuas de sal.
Los perros (pobres perros) fueron muertos por el guardián de la
Urbanizadora.
Y la Urbanizadora tenía unos tractores amarillos y puso los
cordeles y nombró como calles las tierras que nosotros no
habíamos nombrado.
(También son sólo olvido.)

Lo que quiero recordar es una calle. No sé ni para qué.

Crónica del niño Jesús de Chilca.  México, 1982

jueves, 4 de octubre de 2012

EL DEPARTAMENTO ES CHICO, LOS LIBROS A LAS CAJAS



EL DEPARTAMENTO ES CHICO, LOS LIBROS A LAS CAJAS
He tenido que guardar un aceptable número de libros en algunas cajas. Hubo que desplazarlos de su lugar para albergar a otros elementos importantes para la vida doméstica. La verdad no hubo mucho respaldo para la discusión de prioridades. Sencillamente  ganaron su espacio la lavadora y el secador. Por eso se tuvo que correr los muebles unos metros, se movieron dos aparadores  un tanto hacia la izquierda para ganar un poco más de área y, en algún momento, la estantería  de libros terminó de patitas en la calle. Qué más se podía hacer. Eso de buscarse otro departamento más amplio, en donde podamos vivir todos cómodamente – incluyendo los libros – estaba fuera de discusión y de presupuesto.
Me he pasado largas horas guardando los libros en las cajas, porque no solo era cosa de encajonarlos insensiblemente, sino que había  que buscar criterios para guardarlos con cierta consideración.  Entonces, se me pasó el tiempo buscando una manera de adecuada de acomodarlos en las cajas de manera  que ellos pudieran pasar su tiempo con compañeros de encierro con los que tuvieran cierta afinidad. El primer intento de separarlos por géneros como que luego no me pareció. Eso de pasarla solo entre poemas o entre novelas o entre historiadores por un largo tiempo se presagiaba muy aburrido. Intenté otros criterios como lo temático; por ejemplo, todo lo que se relacionara con el conflictivo tema de la peruanidad, es decir, desde Inca Garcilaso de la Vega, pasando por la Rebelión de Juan Santos Atahualpa hasta  las novelas de Arguedas, sin olvidarme incluso de Aves sin nido de Clorinda Matto de Turner. Y hubiera seguido en esa divagante obsesión si acaso no hubiera arribado   la  noche como aborda la luna los navíos de vela, Marisel. (Del poemario de Juan Gonzalo Rosse que, de paso, reencontré en la mudanza). Finalmente,  con la ayuda de mi querida hija – que para estos menesteres suele ser más práctica – los fui guardando siguiendo la idea de antigüedad y género con la certeza  de que – después de todo – no hay nada mejor que pasarla con los de tu generación. Por supuesto que también hubo que ver cosas prácticas como los del tamaño y calidad de los libros. Esto último, por eso de que la vejez no siempre no nos coge a todos por igual ni las polillas tampoco.
Me he quedado luego contemplándolos en el rincón en donde los hemos apilado de la mejor manera. Con el suficiente abrigo y lejos de los vientos malos y de la corrosiva humedad de Lima, en la espera de mejores tiempos. He escuchado consejos sabios como el que debería donarlos porque, después de todo, los libros como tal, ya estaban por ser historia y que, probablemente, en poco tiempo,  muchos de ellos  iban a convertirse en formatos digitales que iban a caber, fácilmente,  en la memoria de ebook, fácilmente guardable en la gaveta del escritorio.  Tal vez tengan razón. Tal vez lo haga. Aun cuando guardo también la esperanza de devolverlos a su anterior ubicación en la larga estantería a donde se podía llegar y apenas se estiraba la mano – como quien saluda a un amigo –  se podía  reencontrarse con cualquiera de ellos y restablecer una vieja amistad.